jueves, 26 de mayo de 2016

Jueves reflexivo; la otra mañana...

Reflexión del jueves; un paseo por la playa.


Hola a todos y bienvenidos un día más. ¿Qué tal estáis? Ya sabéis que es jueves, toca reflexión y los post de hoy son improvisados, me siento en mi ordenador con mi gatito mayor, un café humeante y calentito y escribo lo que se me ocurre.
Y hoy la verdad es que no se me ocurre nada y a la vez se me ocurre mucho.
Os cuento.
Ya sabéis que ando liada con un familiar en el hospital y con los líos que todos tenemos, pero como la mayoría tengo algún momento de desconexión, y el domingo salí por la mañana con mi marido a la playa para correr y caminar un poco. Hacía tanto aire en algunas zonas que preferimos correr solo un poco y caminar el resto del tiempo, pero caminar despacio, relajados.

Y después de mucho tiempo me apeteció mirar alrededor y fijarme en las cosas, porque últimamente paso por la vida corriendo, sin ver, solo mirando al frente, a la meta. Y ya que fue una mañana tan llena de matices me hacía ilusión compartir lo que vi y lo que pensé, porque al fin y al cabo de eso se trata este post, de reflexionar y no tiene porqué ser necesariamente una reflexión trascendental.

El domingo hacía sol, fue uno de esos días que yo llamo asomos de primavera porque el sol brilla en todo lo alto pero sigue haciendo fresquito. Y la playa estaba tranquila, solo con personas salpicadas aquí y allí y tal vez por eso me apeteció dedicar unos minutos a observar pude ver lo que ocurría a mi alrededor.

Nada más empezar a caminar vi delante de mí a una familia, un papá, una mamá y tres niñas como de 3, 5 y 7 años, más o menos. Las tres iban vestidas iguales y corrían despreocupadas por la playa mientras sus padres caminaban detrás, pendientes de los movimientos de las niñas. Y no pude evitar recordar; recordé los años en que yo era una de esas niñas y mis padres seguían nuestros movimientos por la playa y recordé los años en que era la madre y de la mano de mi marido observaba los movimientos de mis hijos por la playa.
Pero no tuve añoranza, simplemente me gustó recordar, ver esa escena a través de la neblina que se forma en las mañanas de primavera, observar a través de esa bruma con sabor salado que también es un poco la bruma de los recuerdos, me hizo saber que eso lo he vivido y también me hizo saber que aún me quedan muchas cosas por vivir, y es genial.

En otra zona de la playa vi a una señora de unos 60 años con los pantalones remangados y con los pies en el agua. Estaba sola, vestía de modo deportivo y la vi increíblemente pensativa mirando al horizonte. ¿Qué cosas pasarían por su mente un domingo por la mañana a la orilla del mar?
Quizás echaba de menos los tiempos en que sus hijos eran pequeños. O tal vez no tuvo hijos y añoraba a sus amigas, a un amor imposible o un trabajo que ya pasó.
O quizás simplemente estaba desconectando un ratito y a mí me pareció inusitadamente pensativa. No lo sé, solo sé que al pasar a su lado, yo también descalza por la orilla, me sonrió.

En la otra punta de la playa, en el pedrero, vi a unos señores con unos niños. Deduje que eran abuelos y nietos, y se entretenían cogiendo cangrejos, anémonas e incluso algas, y mientras los hombres explicaban lo que había en los cubos y les mostraban toda su sabiduría los niños miraban con ese interés y admiración que solo tenemos en la más tierna infancia.

También me crucé con bastantes personas corriendo, como quise hacerlo yo, algunos solos, otros en pareja e incluso algunos en pequeños grupos. Y todos tenían algo en común, iban serios, concentrados y en silencio, al igual que hago yo cuando corro.

La playa es grande y encontré varios cursillos de surf donde los más pequeños se adentraban en un mar salpicado de olas y las madres, orgullosas, sacaban fotos de sus retoños, fotos que en el futuro les recordarán esos domingos por la mañana de la infancia.

Y vimos varias parejas de adolescentes, de esos que se juran amor eterno escribiendo corazones en la arena. Ainnnns, ¿cuántos pasarán el resto de su vida juntos? Os confieso que al ver uno de esos corazones borrados por la marea sentí pena, el amor a esa edad es taaan bonito.

Y lo que más me gustó fue ver a un matrimonio mayor, pero muy mayor, ambos descalzos y él le daba la mano a ella con todo el amor del mundo para que metiera los pies en el agua, y le sujetaba una muleta. Ese es amor del bueno y os confieso que ver esas escenas me hacen creer en el amor eterno.

También vimos familias de niños ruidosos que tiraban arena, chicos que piensan que la playa es el entorno ideal para hacer botellón y gente que camina con cara de enfadada, claro que sí, pero eran poco y tan difuminados en la preciosa mañana que apenas los percibí, mi mente estaba centrada en esos otros que alegraron mi domingo.

La mayoría eran personas con una vida llena de momentos interesantes, personas en las que nunca reparo pero seguro que me encantaría conocer y descubrir su historia, y pasear con ellas a la orilla del mar, o escuchar como encontraron ese amor eterno, o simplemente ver a sus niñas correr mientras me recuerdan otros tiempos.

Y la mañana fue pasando y llegó el momento de volver a casa. Atrás quedaron las olas, la neblina que sabe a sal, las parejas de novios eternos y las niñas que me recuerdan al pasado. Y mientras nos encaminábamos al semáforo vimos a unos niños corriendo delante y lanzándose a los brazos de su padres mientras les decían que querían ir todos los domingos a coger cangrejos con los abuelos.
Y al girarme pude ver a los hombres que instantes antes, en el pedrero, explicaban a sus nietos esas cosas de la mar que solo saben los abuelos, esos que lograron que los niños los admirasen.
Y entonces comprendí que la vida está hecha de pequeñas historias, y en una sola mañana yo pude ver muchas.

Bueno, pues no quiero extenderme más y aquí se acaba el post de hoy. No he hablado de política, de hijos ni de solidaridad, simplemente me apetecía compartir las sensaciones que viví el domingo, después de una semana muy dura y complicada, unas sensaciones que me llenaron de fuerza. 

Yo creo que la conclusión de la reflexión de hoy es que tenemos que mirar un poco más a nuestro alrededor, tenemos que ir más despacio, aunque solo sea un poquito, y empaparnos de las cosas bonitas que están por todas partes. Es genial saborear un poco los momentos del día a día.

Ahhhh, y quizás alguno de los que me estáis leyendo y sois de Gijón os reconocéis en estas escenas de la playa del domingo pasado, quizás seáis uno de los padres de las niñas, o los adolescentes, una mamá de un pequeño surfista o uno de los sabios abuelos. ¡Qué ilusión me haría!

Mil gracias por leerme y ya sabéis que si queréis decirme algo, lo que sea, arriba a la derecha hay un formulario de contacto y un email, estoy para lo que queráis y me encantará leeros.

Un abrazo y espero que nadie se haya aburrido con el post.

Hasta mañana!!!!!!!!!!! Recordad que mañana tenemos I´m currently loving.

43 comentarios:

  1. A veces reflexionar no implica "grandes" pensamientos, en las cosas pequeñas (que no insignificantes) residen sensaciones importantes.
    Ese ejercicio de imaginar qué piensa la señora con los pantalones remangados a la orilla del mar me recordó a un juego que teníamos mis primas y yo cuando éramos adolescentes: mirar una persona cualquiera de alrededor e inventar un historia sobre ella.
    Un beso.

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    1. Hola!!!! Qué chulo, es cierto, las sensaciones importantes residen en las cosas pequeñas.
      Me ha encantado tu juego, soy un poco mayor para él pero es genial,jejeje.
      Besos.

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  2. El domingo también nosotros paseamos por la playa pero por el muro. Tienes razón que muchas veces vamos caminando pero no vemos, sólo pensamos en lo que tenemos que hacer. Yo muchas veces voy con prisa sin tenerla, por costumbre. Hay que tomar la vida de forma más tranquila y observando la naturaleza y las situaciones que pasan a nuestro alrededor. Que pena no habernos cruzado por el muro! o tal vez sí nos cruzamos... Pensé que tú familiar ya estaba mejor, espero que se recupere. Un beso muy fuerte

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    1. Ayyyyy pues seguro que nos cruzamos.
      Nosotros fuimos con la intención de correr un poquito pero el aire me tiraba así que después de un ratito corriendo nos pusimos a caminar.
      A mí también me pasa, a veces no tengo prisa y voy corriendo y deberíamos mirar un poco a nuestro alrededor.
      Ayyyyy mi familiar sube y baja, estaba en casa y tuvo que volver a ingresar aunque creemos que le van a dar el alta hoy. Yo no fui ayer ni iré hoy ni mi marido, porque hemos cogido catarro y prefiero hablar por teléfono que contagiarle y que la cosa empeore, uffff, pero esperemos que mejore.
      Un besito y muchísimas gracias por comentar.

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  3. Pues a mí me ha encantado! Yo soy muy de mirar y observar a mi alrededor, puede que empiece a ser deformación profesional, pero me gusta ver a la gente y pensar que les pasará por la mente. Nosotros en nuestros paseos playeros de los domingos (aquí ya se han acabado, ya hace demasiado calor, ahora o a la playa en plan verano o ya no puedes pasear, rondamos los treinta grados hace una semana ya, y lo normal es que ya se quede el tiempo así hasta navidad jajajajaja, brutal) pues en nuestros paseos invernales, hacemos lo mismo, observamos lo de nuestro al rededor, es un ejercicio maravilloso para tomar conciencia. Lo mejor de todo es que según como tú estés esa mañana, lo verás todo de forma bonita como tú hiciste, o si hubieras estado de mal humor o triste, lo hubieras visto todo, pero de distinta forma. Por ejemplo hubieras visto a la mujer sola y hubieras pensado, pobre mujer está sola. Hubieras visto a los niños con los abuelos y hubieras pensado, mierda de conciliación familiar seguro que sus padres están currando y no pueden disfrutar ni los domingos con ellos... Con todo esto me refiero a que siempre depende de nosotros mismos saber ver el mundo con ojos bonitos, ojos positivos. Porque si quieres sacar punta, siempre puedes encontrar la forma de hacerlo XD
    Besotes linda

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    1. Hola!!!!! Me encanta lo que me has dicho, es verdad, según el humor vemos las cosas de una manera o de otra, y la verdad es que el domingo me pilló con ganas de verlo todo bien. necesitaba un respiro y lo encontré.
      30º!!!!! Eso aquí ni en agosto, de hecho yo ayer llevé mi gabardina blanca, que es muy finita, pero no me sobraba y debajo llevaba manga francesa, nada de tirantes ni cosas así. Y botas, uffffff, lo que me cuesta a mí quitarme la ropa,jejeje.
      Un besito guapa.

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    2. Aquí ya llevamos una semana de verano y me temo que ya hasta, como mínimo noviembre, últimamente, llega navidad y seguimos así así. La verdad es que de unos años a esta parte, no tenemos casi frío. El efecto invernadero se hace notar. No siendo esta tierra de frío, hace años sí teníamos un invierno como Dios manda, pero ahora ya...ni sabemos lo que es. Como mucho 4 o 5 semanas de frío al año.
      Besazos cielo

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    3. Y con frío me refiero a 10 o 15 grados jajajaja

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Ayyyyy Gema me ha encantado este post y sabes por qué!? además de por tu forma de escribir que sabes que envidio y valoro, haces que todo parezca extraordinario, sensacional...también porque con estas reflexiones me has recordado mucho a mí, me encanta empaparme de las cosas que hay alrededor, disfrutar de lo cotidiano y verlo maravilloso y fantasear con historias corrientes de la gente que me rodea...mi marido dice que estoy loca, qué como puedo estar paseando, pendiente de UNMF y pensando todo esto o simplemente maravillándome al ver un pajarillo llevándose una miga de pan o al ver una florecilla doblada por el viento.
    Ainsssss qué bonita la vida!!!

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    1. Hola!!!!
      Ayyyyyy uchas gracias, pero no envidies nada que tú escribes genial.
      Me alegra que te guste y también que pienses así. Jajaja, al menos tu marido te da cordura, en esto el mío es como yo, vaya par,jejejeje.
      Siiiii, qué bonita la vida!!!!
      Besos.

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  6. Ya sabes Gema que soy poco reflexiva!!! y voy un poco sobre la marcha además de ser muy despistada y no fijarme mucho en las personas de mi alrededor


    Besos

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    1. Jajaja, claro que lo sé, y es lo mejor que cada uno es cada uno si todos fuéramos iguales sería todo muy aburrido.
      Un beso.

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  7. Yo me digo muchas veces eso con lo que culminas el post, tenemos que ir más despacio. Cuando bajo a andalucía y me desespero con el ritmo de trabajo que tienen (franca y notablemente más lento y relajado que en casi el resto de España) me desespero, pero luego pienso: 'Joder, si son ellos los que lo hacen bien. Nos equivocamos todos los demás, que vengo estresado y con prisas... como si me fueran a pagar más o a valorar mejor.' Así que sólo puedo darte la razón, porque la tienes. Y como un templo.

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    1. Jajajaj, eso me pasa a veces, que cuando todo va más lento de lo que normalmente es mi ritmo me desespero y luego me da rabia, hay que ir despacio, detenerse en las pequeñas cosas.
      Me alegra que estemos de acuerdo. ;)

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  8. Pues has descrito pura vida. Me ha emocionado la imagen de ese matrimonio viejito. Y los adolescentes con los corazones, y el hombre mirando fijamente al mar. Pura vida. Muy bonito.
    Besos, guapa.

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    1. Hola!!!!1
      Me alegra que te guste. El matrimonio a mí también me emocionó, si vieras qué cariño se percibía, eso no hay dinero que lo pague.
      Un besito.

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  9. Eso que tú hiciste en la playa lo hago yo muchas veces en el bus. Incluso sin darme cuenta observo a los viajeros, unas veces tan distintos y otras tan iguales... y me imagino sus historias. Un beso

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    1. Hola!!!! Ayyyy yo cuando iba al instituto en bus me gustaba imaginar las historias de los pasajeros madrugadores.
      Un besito guapa.

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  10. hola gema! espero que ese familiar tuyo se recupere y que pronto vengan días mejores.
    me ha gusta mucho esta entrada. en un simple paseo se pueden ver muchas cosas para reflexionar. es verdad que esos amores de adolescencia no son muy duraderos en la mayoría de los casos... pero en un pequeño porcentaje sí. ;)
    al pasear por la playa hay dos cosas que respeto mucho: los castillos de los niños y las inscripciones en la arena. las olas las borrarán, pero no seré yo quien lo haga. ;)
    lo de la mujer que te sonrió también es bonito. cuando hay poca gente en la playa, parece que se genera una complicidad entre los que están allí. no es como cruzarse con alguien en una calle abarrotada.
    besotes!!

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    1. Hola!!!!! Eso espero, que se recupere pronto, al menos está mejor.
      Me alegra muchísimo que te guste la entrada, de verdad.
      Yo también respeto los castillos y las inscripciones, me da rabia que la gente lo estropee, ufffff, ¿qué les molestarán?
      La mujer que me sonrió me alegró la mañana, así da gusto,jejeje.
      Un besito Chema y me alegra mucho que te guste esta entrada.

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  11. Yo los fines de semana que no voy a mi pueblo me encanta ir a pasear por la playa (que para eso la tengo a escasos metros). Lo hago invierno y verano, con mi chico, uno al lado del otro. Muchas veces charlandos, otras en silencio... Y me encanta observar a la gente con la que me cruzo o disfruta de algún rayo de sol en la playa. Ir a caminar por la arena, hacer kilómetros encontrándome conmigo misma, es algo que me encanta.

    Un besazo reina!!!

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    1. Hola!!!!!
      Ayyyy qué bonito, me ha encantado, es genial hacer kilómetros encontrándote contigo misma.
      Besos y muy feliz jueves.

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  12. Me ha gustado tu reflexión porque no añoras tiempos atrás sino que simplemente recordaste imágenes pasadas. Dice mucho.

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    1. Hola!!!!!
      Me alegra mucho que te guste, la verdad es que intento no añorar, viví cosas buenas y espero que aún me queden muchas.
      Besos.

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  13. Me siento muy identificada porque observo todo, a todas horas, jajaja!
    Espero tu opinión en mi último post, besitos!

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  14. Que post más bonito por favor!!!!! Esta muy bien pararse y contemplar, las cosas sencillas que nos rodean, cuando más lo he sentido ha sido después de grandes tristezas, agradecer y disfrutar el sol que nos acaricia, recordar sin pena, con cariño, en fin.......
    Una pequeña observación, aquí cuando corremos casi todos los grupos van charlando, hasta yo y mi marido hemos conseguido hablar y correr a la vez sin ahogarnos jajaja.
    Besines preciosa

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    1. Gracias!!!!!!
      La verdad es que deberíamos pararnos más a menudo y lo explicas tan bien, después de grandes tristezas el sol se siente más, y el recuerdo deja de ser tan doloroso y se vuelve más dulce...
      Jajaja, aquí la mayoría no habla, mi marido me habla a veces pero yo le contesto con gruñidos porque creo que voy a morir ahogada,jajajaja, tienes que enseñarme tu técnica.
      Un beso.

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  15. Ya me hubira gustado a mi pasear por la playa de Gijon!!! Besos y feliz finde preciosa.

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    1. Hola!!!1
      Seguro que antes de lo que crees puedes hacerlo.
      Besos y muy feliz finde para ti también.

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  16. Vamos a un ritmo demasiado rapido y a veces pasamos de las cosas mas sencillas de nuestro alrededor!!besos

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  17. Es preciosa esta reflexión, me encanta cómo cuentas algo que puede ser tan cotidiano. A veces yo miraba a la gente del autobús y trataba de imaginar porqué estaban allí, dónde iban y qué era de sus vidas xD Un entretenimiento como otro cualquiera :P
    Un besitoo

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    1. Gracias!!!!!
      Cuando yo era jovencita y cogía el bus a diario para ir a clase me imaginaba las vidas de la gente, especialmente la de las personas que veía a menudo. Siiii, un entretenimiento como otro cualquiera pero mola,jejejeje.
      Besos.

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  18. Hola paisana, está bien eso de parar y observar! Yo lo hago cada día, sobre todo cuando vuelvo del trabajo!

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    1. Hola Paisanina!!!!!!!
      Yo lo hago solo a veces pero intento hacerlo más a menudo.
      Besinos!!!!!!!

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  19. Siempre es bueno pararse un momento y observar, como cada persona hacemos cosas y si pensarlo otros nos observan. Un buen momento para inventarse historias. Yo cada mañana cuando voy al trabajo y miro a las ventanas que tienen luz y sin verlos me imagino lo que pueden estar haciendo tras los cristales. Un abrazo

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    1. Hola Mamen!!!!
      Lo de las ventanas con luz me pasa a mí, lo conté en un post. Me encanta ver que coincidimos!!!!!!!
      Besos.

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  20. HOla Marigem. Es un post hermoso. Ciertamente la playa invita a rlajarnos. Ver a otras familias, personas que no conocemos, nos reafirma que no estamos solos a pesar de los problemas que tengamos. Cada cabeza es un mundo y observar a la gente nos ayuda a acercarnos a ellos en un sentido humano de solidaridad y compasiòn sin necesidad de hacer grandes meditaciones.

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    1. Hola!!!!
      Si, la playa invita a relajarnos, y cuando está tan tranquila como el otro día nos permite observar.
      Qué bonito lo que dices, me encanta.
      Besos.

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  21. Me quedo con el matrimonio mayor. El del amor eterno. El de que cada día tienen más ganas de estar pendientes el uno del otro. Una gozada.

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    1. El matrimonio mayor me dejó encandilada, debería haber hecho una foto.
      Un abrazo.

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