jueves, 23 de julio de 2015

Jueves reflexivo;infancia.




Hola a todos, bienvenidos un jueves más.  
Y como siempre toca jueves reflexivo, pero he tenido muchas complicaciones y no he podido hacerlo, no sabéis las ganas que tengo de recuperar mi PC, dañado en la inundación.
Y para no dejar la sección en blanco he rescatado un post de principios de año, en esos días tenía la pérdida de mi padre muy reciente y estaba muy melancólica, pero me apetecía hablar un poco de mi infancia, así que rescato el post tal cual.
Un besito y os dejo con él.


Hola!!!!! Hoy es jueves y ya sabéis que mis post en este día son sobre la marcha, así que disculpad alguna falta o algo mal hecho. 
La verdad es que al levantarme no me apetecía mucho ponerme a reflexionar porque temía acabar poniéndome triste,pero he cogido mi café humeante, he permitido que mi gato se suba a mi regazo y he dejado que mi mente viaje.

Y en este viaje he acabado, inevitablemente, en mi infancia. Por muchas circunstancias y supongo que también por la magia del día de Reyes que acaba de pasar he empezado a recordar mis años de niña. ¡Qué feliz he sido!
Supongo que casi todo el mundo de una edad cercana a la mía, en la que no había guerra, ni posguerra ni miserias puede decir que su infancia fue feliz, pero os aseguro que la mía lo fue de veras.


En mi casa no éramos ricos ni muchísimo menos, pero siempre me sentí tan querida, disfruté tanto esa etapa que era la más rica entre los ricos.

Cada vez que camino por la calle de algún pueblo y se acerca la hora de la cena, cuando en el aire flota ese aroma a comida y a hogar recuerdo los inviernos de mi infancia; lo bien que olía mi casa al llegar del cole, ya anochecido. En otoño la escalera entera olía a compota de manzana, a canela y azúcar, olía a hogar y a felicidad.
Un lugar plagado de recuerdos.

Todos tenemos recuerdos especiales de la infancia, yo tengo muchos pero últimamente ronda mucho por mi cabeza una época muy especial.
Recuerdo que a mi hermana y a mí nos encantaba ir a cenar a una parrilla que estaba situada en una carretera lejos de nuestra casa.
La comida allí era normal, eran costillas asadas con una salsa especial que nos gustaba mucho, pero lo que hacía que el lugar fuera mágico era el ambiente, un viejo salón con tapices en la pared y que nos sentábamos junto a la chimenea, algo que pocos bares de la zona y de esa época tenían.
Siempre queríamos ir en invierno, y aunque el bar abría todo el año nosotros queríamos sentarnos junto a la chimenea y disfrutar del calor de las llamas, que nos hipnotizaban. 
Para ir a ese bar nos encantaba salir de casa de noche, y a la vuelta, durante el trayecto en coche mis padres nos contaban historias misteriosas de cuando ellos eran pequeños, no nos cansábamos de escuchar la desaparición de una vecina que al parecer años después vieron en Portugal, o la extraña desaparición de un hombre durante la guerra, que había dejado a su esposa en precaria situación, pues ni era casada ni viuda.
Y durante ese trayecto, en una de esas carreteras de las de antes por donde apenas pasaban coches, mi hermana y yo viajábamos a un pasado que no habíamos conocido, y éramos felices.
Los acantilados de mi infancia, me recuerdan días de sol y mar, días sin prisa y llenos de felicidad.

Podría hablar de días de playa llenos de agua y sol con música y risas, días de verano cogiendo ranas y grillos, tardes de paseo comiendo helados o los cumpleaños tan especiales que me organizaban, pero serían tantas cosas que mejor las dejo para otro día. 
Aunque, eso sí, antes de acabar a mi mente acude la imagen de mi madre cosiendo o tejiendo, en todo momento pendiente de las agujas pero que siempre, siempre sacaba tiempo para contarnos algún cuento antes de dormir. Y recuerdo que nuestra vecina de arriba, años después nos dijo que ella cada noche se tumbaba en el suelo y pegaba la oreja para escuchar aquellas historias de mi madre.
A veces eran cuentos inventados, otras nos hablaba de algún libro (mi favorito era Jane Eyre y el de mi hermana Sinué el egipcio) y otras alguna película; éstas iban desde Marisol, alguna del Oeste o cualquiera de cine clásico. Y con esa forma tan amena que tenía mi madre de contar historias nos dormíamos contentas y con ganas de que llegase ya el día siguiente.

Por supuesto que como toda niña tuve momentos malos,disgustos en el cole, o las regañinas de mis padres por alguna cosa, pero si tuviese que poner en una balanza lo bueno y lo malo, lo bueno pesaría mucho, mucho, mucho más.

Tengo muy claro que en mi casa se luchó por darme una infancia feliz, y precisamente por eso he intentado que mis hijos también la tuvieran. Ellos también tuvieron algún disgusto en el cole, y regañinas, pero fueron felices. Y a veces, viendo fotos o videos de mi infancia y de la suya, si hay un nexo común es la risa, en las fotos o imágenes espontáneas, esas que no son un posado, siempre nos estamos riendo, porque la infancia en mi vida fue eso, una época de felicidad.
Cuando este año vi esto en el festival Metrópoli no me lo podía creer, Indiana Jones era una de nuestras pelis favoritas.

Y ya para ir acabando diré que crecí rodeada de tanto cariño que siempre me sentí feliz, nunca tuve celos, no envidia ni malos deseos hacia nadie, y creo que eso fue porque no necesitaba nada, en mi familia había lo que yo quería.

Recuerdo muchos sábados por la mañana con mi abuelo, si era invierno nos traía tebeos bien temprano que los leyéramos en la cama y en verano lo pasábamos genial explorando una zona de monte cercana a casa y viviendo aventuras. Y los domingos en la finca, a veces cogiendo cerezas, otras manzanas y otras comiendo bajo esos mismos manzanos en flor.
Recuerdo los nervios de la mañana de Reyes y la ilusión de la cena de Nochebuena, en mi mente están esas noches de verano buscando luciérnagas o las tardes de verano junto a un río que olía a hierbabuena.

Bueno, no quiero alargarme mucho más que con lo que me enrollo os cansaríais y no volveríais a visitarme, y además llevo una temporada demasiado melancólica y no quiero hacer un post interminable.

Y vosotros, ¿cómo recordáis vuestra infancia?¿Es una época de buenos recuerdos, o por el contrario pesan más los malos?¿Añoráis aún esa época o habéis pasado página definitivamente?
Os agradezco de antemano los comentarios, y os recuerdo que arriba a la derecha hay un formulario de contacto por si me queréis decir algo en privado. Mil gracias por leerme y mañana intentaré venir con algo más alegre.
Besinossssssss.



44 comentarios:

  1. ¡Qué entrada tan bonita! Mi infancia sin ninguna duda fue muy feliz... evidentemente siempre hay alguna regañina mítica que recordar o algún disgustillo pero eso forma parte de la educación y de nuestra formación como personas. Si a un niño no le han reñido nunca... mal vamos! Hay que ver, conforme van pasando los años cada vez nos acordamos menos de los recuerdos materiales y son las sensaciones, momentos vividos y recuerdos lo que llena nuestra mente....

    Me ha requete-encantado la entrada!!! cómo debíais disfrutar con las historias de misterio a la vuelta con el coche... jejeje

    Un besazo reinaaa

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    1. Hola guapa!!!!!!!
      Me alegra mucho tenerte otra vez por aquí y ver que has sido una niña feliz, yo creo que es tan importante esa etapa, nos prepara para el futuro.
      Y desde luego, a los niños hay que reñirles y ponerles unos criterios y límites, pero lo principal es que se sientan queridos y sean felices. Un beso y me alegra que te guste esta entrada.

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  2. Gema, yo también recuerdo una infancia feliz, sin tantas cosas materiales, pero con una atención y un cariño que las nuevas costumbres y las prisas que se han instalado en nuestra sociedad se llevan por delante en nada que nos descuidemos.
    Dicen que una infancia feliz crea personas seguras y cercanas, así que estamos de enhorabuena.
    Besos

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    1. Hola Curra, cuánta razón tienes. Ahora los niños tienen de todo pero las prisas a veces hacen que falte tiempo para ellos. Me alegra que tu infancia fuese feliz, y me gusta mucho eso de que nos hace cercanas y seguras, es lo mejor de todo.
      Besos.

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  3. Yo tuve una infancia muy feliz y enriquecedora, sin duda me marcó para siempre y soy así gracias a ello. Una cosa que tenemos en común estos días Marigem...estoy supernostálgica, no se que pasa!!??

    Besossssssssss

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    1. Hola guapa. Al leerte se nota que fuiste una niña feliz, y eso es maravilloso.
      La nostalgia es por tantas cosas, las navidades, los Reyes, revivir un poco la infancia y juventud a través de nuestros hijos...además yo he tenido un momento malo, ahora no soy capaz de hablar de ello pero más adelante ya lo contaré, es que necesito tiempo, y estoy muy muy nostálgica. Un beso guapa y me encanta tenerte por aquí.

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  4. Yo tengo un recuerdo agridulce de mi infancia. Recuerdo que siempre me daba miedo hacer o decir lo inadecuado, no sé por qué, recuerdo mi falta de autoestima y recuerdo burlas.
    Pero al mismo tiempo recuerdo mi gran imaginación, el jugar horas y horas y no aburrirme y las pocas preocupaciones.
    Creo que mi infancia podía haber sido más feliz si las circunstancias y mis padres hubiesen sido diferentes y salido más, pero no me quejo porque creo que fui feliz.

    Besos!

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    1. Hola guapa.
      Es que a veces la infancia no es tan feliz como nos gustaría, puede haber tantos factores!!!!
      Lo importante es que dentro de lo que cabe no has sido infeliz y ahora tienes un gran futuro por delante.
      Yo la verdad es que he tenido muchos momentos de todo tipo en mi vida, pero la infancia, gracias a mis padres y también a mis abuelos es el mejor recuerdo que tengo porque a pesar de que había momentos difíciles yo nunca lo sentí así, siempre salíamos y hacíamos cosas especiales.
      Seguro que cuando tengas niños les das una infancia mágica.
      Besos.

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  5. Hola: acabo de descubrir tu blog y me gusta mucho la variedad de temas que tratas vinculados. Me gustó mucho tu reflexión obre la infancia porque la mía también fue super feliz y creo que eso nos permite en la edad adulta ser mejores personas. En este momento he creado un blog dedicado a los jóvenes y al uso que hacen de las nuevas tecnologías. Te invito a visitarlo: http://cativodixital.blogspot.com.es/ Si quieres seguimos en contacto. Yo ya me hice seguidora de tu blog.

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    1. Muchas gracias, luego me paso a echarle un vistazo.

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  6. Hola guapa, qué bonito post y lo que cuentas, se nota a través de la emoción y melancolía que transmites que has sido y eres feliz. Yo suelo quedarme con lo bueno también, y más aún si miro a través del tiempo... Es bonito recordar esos momentos de inocencia y felicidad sin preocupaciones. Un besote

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    1. Hola!!!!!!!!!!!!!!
      La verdad es que sí que fui feliz, la pena es que pasa muy rápido. Un besín y muchas gracias por pasarte siempre por aquí.

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  7. Qué buena reflexión unida a esos recuerdos. Es tan importante conseguir que pasemos una infancia feliz... Y la pena es que mucha gente no se da cuenta de que para eso se necesita que estén contigo y te den cariño, no sólo cosas y juguetes. Yo recuerdo haberme disgustado (a gritos, como es lo habitual en mí) por no tener algo que quería, y hace poco me di cuenta de que tenía que pensarlo mucho para recordarlo porque realmente no me faltó nada, siempre tuvimos a mi madre con nosotras y a mi padre cuando no estaba trabajando. Y me doy cuenta de que tampoco tuve ninguna preocupación más allá de mi día a día en el colegio.
    Un besitoo

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    1. Hola guapa.
      La verdad es que el sentirse querido y acompañado durante la infancia no tiene precio, yo siento que mi vida está hecha de recuerdos, mucho más que de cosas materiales. Un besín y es genial darse cuenta de que no teníamos más preocupaciones que las cosas del cole.

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  8. Como siempre me ha encnatado leerte, yo tambien recuerdo mi infancia dulcemente. Besos

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    1. Gracias guapa, me alegra mucho ver que todos recordáis esa etapa con cariño.

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  9. Desde luego, la infancia es la mejor etapa de la vida. Indiana J. tambien me encanta.

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    1. Qué bien que te guste Indiana, me trae tan buenos recuerdos...Un besín.

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  10. Que bonita entrada mi infancia fue felicisima!!besos

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    1. Gracias guapa, me alegra mucho que fuera felicísima, eso se lleva siempre. Besos.

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  11. Es normal que justo ahora estés nostálgica...

    Pues yo de todo un poco, no sé si leíste que por culpa de un profesor tuve un gran complejo de inferioridad, creyendo incluso que tenía un retraso mental, hasta que con 15 años una psicóloga privada me hizo un test de inteligencia. Salvo eso sí que lo fui jajaja todas mis preocupaciones eran con quien jugar el fin de semana :D

    Besos

    34+5

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    1. Hola guapa.
      Sí, recuerdo haberlo leído, es que hay profesores que en fin. Mi hijo de pequeño tuvo problemas en el cole y tuvimos mucha suerte con la profe que nos orientó genial y aunque también hubo que hacer todo privado y gastar un montón el test de inteligencia salió altísimo, y estoy segura de que si da con otro profe acab creyéndose tonto.
      Me alegra que en general fueras feliz, eso es lo que al final nos queda.
      Besos guapa.

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  12. pues yo recuerdo mi infancia con trsistezas y alegrías como todo el mundo supengo, pero vamos lo que más me recuerda mi infancia es volver los lugares donde vivía o pasaba mis tardes jugando. Un beso!

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    1. Claro, todos tenemos alguna tristeza pero es una etapa tan bonita.Y al vivir lejos es lógico que al volver recuerdes esas cosas. Un besín.

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  13. Yo tengo unos recuerdos buenísimos de mi infancia, tanto que a pesar de haber sido ya madre a veces me gustaría volver a aquella época. Mis padres se odiaban a muerte entre sí, pero a pesar de eso no guardo ningún mal recuerdo ni ningún trauma (al menos de modo consciente, Si esto loca de remate y no me he enterado me tendrán que psicoanalizar). Nos criamos en la calle, en una urbanización tranquila, donde mi madre se asomaba a la puerta y nos gritaba cuando quería que volviéramos a casa, Uno se presentaba en las casas ajenas sin avisar y no pasaba nada. No estábamos enganchados a las videoconsolas, ni teníamos sobrepeso, y nos daba muchísimo el aire. Socializábamos con cualquiera y parecía que no existiesen peligros para los niños. Ahora pienso en dejar a mi bichilla sola en la calle del Pueblucho Infernal, tal y como yo me crié de pequeña, y se me ponen los pelos como escarpias. ¿Tanto ha empeorado nuestra sociedad?

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    1. A mí a veces también, últimamente muchas veces necesito esos tiempos.
      Joooo, ha cambiado todo tanto...a veces me da mucha pena que nuestros hijos se estén criando de un modo tan distinto, por eso intento hacer muchas de las cosas de antes, de cuando no teníamos sobrepeso, jeje. Un besín.

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  14. Siempre que te leo siento como si yo lo estuviera viendo o viviendo y es que no solo eres tan descriptiva que me envuelves en tus palabras sino que como te dije en algún otro momento me siento conectada contigo como amigas de siempre y me haces recordar mis propias historias.
    Gracias como siempre por las lecturas que me das y que me llenan tanto :-)
    Un abrazo!

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    1. Ayyyy, gracias, de verdad, leer algo así me anima mucho a seguir con el blog.
      Muchos abrazos para ti, de todo corazón.

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  15. Bonito post, la infancia! Recuerdo también largos paseos comiendo helado.; qué felicidad! Qué bueno lo de vecina pegada para escuchar las historias de tu mami jeje. Me has hecho recordar mi infancia, que también fue muy feliz. Besitos wapa

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    1. Me alegra un montón que hayas tenido una infancia feliz. Besos.

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  16. Hola Gema, cuánto sentimiento encierran tus palabras...se te nota que fuiste feliz.
    Mis hermanos y yo también lo fuímos, mucho, porque mis padres también quisieron que fuera así, criándonos "entre algodones".

    La verdad es que hoy es un día triste para mí. Me acaban de anunciar que ha fallecido la mujer de un amigo esta noche. Una chica encantadora con la que he coincidido en cenas y reuniones de amigos, de tan solo 46 años, después de unos meses pelando contra algún mal.

    Te das cuenta de que la vida hay que vivirla felizmente lo mejor que se pueda, porque no sabes lo que te va a durar.

    Besitos,

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    1. Hola!!!!
      La verdad es que fui muy feliz y me alegra mucho quw tú también lo fueras, es genial tener unos padres que luchan por eso.
      Cuánto siento lo de la mujer de tu amigo, es muy injusto.
      Yo siempre he sido muy Carpe Diem pero desde que perdí a mi padre estas navidades de repente mucho más, hay que disfrutar.
      Besito y ánimo.

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  17. ¡Qué bonita entrada!
    Yo creo que recordar la infancia vivida debe ser un ejercicio de reflexión,llegados a una edad ,para saber como quieres vivir a partir de ella ,cambiar el curso si lo has pasado mal o seguir de la misma manera si consideras que has sido feliz, y sobre todo si tienes hijos, proveerle de una infancia como te gustaría que hubiera sido o como fue la de uno mismo.
    El balance que hago de la mía es bueno ,fui feliz en la medida que las circunstancias también los permitían y creo que mis padres hicieron lo posible y cuanto pudieron y tuvieron a su alcance ,y si algún recuerdo tengo "malo" no hay que echar culpas,¿De qué sirve eso ahora a estas alturas? Soy madre y me pongo en su lugar y les comprendo e intento sacar lo positivo ,quedarme con todo lo bueno e intentar corregir los errores,como podría ser pasar mucho tiempo con los hijos y no priorizar el trabajo,es difícil, pero hay que entender ambas situaciones y poner remedio en la medida de lo posible. Pero sí , tuve una infancia feliz.
    A mi alrededor veo familias desentroncadas,con padres que van a lo suyo, que trabajan demasiado( algunos sin necesidad de ello) y prácticamente no ven a sus hijos que están con empleadas de turno, al cabo de los años he visto las consecuencias: abandono del colegio,malos estudiantes y padres comprando todos los antojos para cubrir culpas.
    Un beso!!

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    1. Gracias!!!!!!
      Por su'puesto todos los padres cometen errores, pero en mi caso pesa muchísimo más lo bueno, valoro su esfuerzo, la ilusión al criarnos y hacer planes, su dedicación, todo ha sido bueno.
      Es muy difícil nopriorizar el trabajo pero yo lo tengo clarísimo.
      s una pena ver familias como las que describes, comprando a golpe de talón el cariño de los hijos.
      Un besito.

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  18. Una entrada muy bonita!!! Me alegro de que hayas tenido una infancia tan feliz y que tus hijos también la hayan disfrutado. Yo no sabría qué decir. La verdad es que recuerdo muy poco mi infancia. Tengo flashes de recuerdos (buenos y malos) pero, en general, la tengo muy borrosa. El churri, por ejemplo, recuerda muy bien su infancia. A mí me cuesta mucho, sobre todo los primeros años. Creo que de antes de los seis años no recuerdo prácticamente nada. Un besote!!!

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    1. Hola!!!!
      Qué curioso que no recuerdes mucho de tu infancia!!!! Yo me acuerdo de mmuchas cosas, soy como tu churri.
      Un besito y mil gracias por comentar.

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  19. Una entrada preciosa y llena de reflexión. Yo también tuve una infancia muy feliz, llena de amor, cariño, comprensión y esfuerzo. Lo cuál me ha llevado a crecer con cimientos fuertes aunque también flexibles.
    Me ha encantado recordar contigo el tema de los tebeos ... en casa bajábamos al trapero a cambiarlos los sábados y aún lo recuerdo con nostalgia. Fue el inicio de mi lectura compulsiva.
    Siento mucho lo de tu padre. Un abrazo muy grande.

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    1. Hola!!!! Leyendo tu blog se adivina la infancia feliz, hay detalles que se captan.
      Me encanta lo de bajar al trapero, aquí eso no lo había pero en algunos kioscos había liquidaciones especiales y mi hermana y yo nos poníamos moradas.
      Un besito y gracias por el pésame, a veces siento que aún n lo he asumido.

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  20. Hola Marigem! Creo que has descrito a la perfección la infancia que me gustaría darle a mis hijos...para mí es una tarea pendiente. Pese a que tengo muchos recuerdos bonitos de la mía, ésta se vio en cierto modo truncada por los años previos a la separación de mis padres en los que las discusiones y los gritos se convirtieron en el pan nuestro de cada día...

    Me encantan las familias bienavenidas y me muero por ser mamá para poder poner en práctica el papel de cuentacuentos, compañera de juegos, exploradora, buceadora, cocinera,...Ayyyy...

    Una delicia de entrada. Preciosa. Has hecho que me reitere más todavía en la importancia de una infancia feliz ;-)

    Un abrazo.

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    1. Hola!!!!!
      Seguro que a tus hijos les das una infancia perfecta, serás todo lo que dices y mucho más.
      A mí también me encantan las familias bien avenidas pero a veces es difícil, yo he tenido mucha suerte pero me asusta pensar que tal vez mis hijos no tengan esa suerte en el futuro y no logren dar una infancia estable a sus hijos. Un beso guapa, y cuídate.

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  21. Qué más quisiera yo, que leer alguna vez un texto como éste escrito por mi hijo...Porque es leerlo y transportarse a lo mejor de ser y estar en familia, a la inocencia de la infancia y los rituales felices que te pintaban una sonrisa permanente en la cara. Gracias por este post, en definitiva es una fortuna que tu compu no reaacione así tenemos la oportunidad de leerlo. Besos

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    1. Muchas gracias!!!! La verdad es que mis padres se esforzaron mucho por hacernos felices y no lo olvido.
      Gracias a ti por leerme, y si, me alegro que la compu fallase porque rescatar este post es recordar a mis padres.
      Besos.

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  22. Qué bonito... Yo no tuve una infancia mala, pero tampoco fue perfecta, porque por el trabajo de mi madre, desde los 6 hasta los 10 años, vivíamos fuera del "hogar familiar". Estaba destinada en un pueblo lejos y sólo veíamos a mi padre los fines de semana. Ahora que lo pienso, en aquel momento no lo veía raro, ni tampoco influyó en la relación con mi padre cuando volvimos a vivir los cuatro juntos. Lo que recuerdo es que esos cuatro años los vivimos en un pueblo pequeño, donde nos conocía todo el mundo, donde podía ir bajar a comprar a la tienda de Ultramarinos (una palabra que me parece llena de misterio). Ah, y el ver Dallas en el reflejo del cristal del balcón de mi habitación... Que mi madre lo veía en el salón, me mandaba a la cama, y yo dejaba la puerta de la habitación entornada para que se reflejara... Con una calidad de imagen lamentable, pero era la forma de saltarme la norma...
    Bss (y gracias por compartir tus vivencias)

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    1. Hola!!!!!
      A veces hay circunstancias difíciles, pero siempre se recuerda algo bueno como ir a comprar a la tienda de ultramarinos(yo también encuentro misteriosa la palabra).
      Y me pasaba igual con Dallas, no me dejaban verlo y yo intentaba verlo detrás de la puerta pero mi madre se las sabía todas,jajaja.
      Un besito y gracias a ti por leerme.

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