jueves, 11 de junio de 2015

#rescatandopost ¿De verdad el tiempo vuela?

¿De verdad el tiempo pasa tan rápido?¿Podemos ralentizarlo?

Hola a todos un jueves más. Hoy toca reflexión y post improvisado pero me he levantado un poco justa de tiempo y tengo que irme así que para no dejar la sección vacía se me ha ocurrido rescatar un post que escribí hace unos 7 meses.

Espero que os guste y no os aburra leer algo que ya tiene tiemppo, prometo resarciros y el jueves que viene escribiré una nueva reflexión.

Bueno, pues aquí os dejo el post, ya aunque algunos pilares importantísimos de mi vida han cambiado mi forma de pensar sigue siendo igual, deseo con toda mi alma saborear la vida.

Y aquí va el post.


Tengo que confesar que no sabía muy bien de que hacer esta entrada, pero el encontrarme ayer con el padre de una amiga de mis hijos me ha inspirado. Si, unas frases intercambiadas de modo rápido me han hecho pensar, y mucho.
Al encontrarnos con este hombre y su mujer, lo primero que hice, lógicamente, fue preguntar por su hija, y él, mirándome muy triste me dijo bien,- muy bien, estudiando fuera pero es que lo peor es que su infancia, todo ese tiempo que ha transcurrido desde que llegó a nuestra vida se me ha esfumado, ha pasado volando y ya no vuelve.¿Cómo pudo pasar tan rápido? ¡Tantos años de tratamientos y de lucha y al final ni te enteras, apenas ha llegado a tu vida y ya no está!!!! Y añadió que le había pasado tan rápido porque había sido padre mayor(tampoco tanto, tuvo a su hija a los 40 después de muchísimo esfuerzo).
Y ahí empecé yo a pensar en el paso del tiempo. No creo que pase más rápido por ser padre mayor, yo tengo 40 ahora, fui una mamá muy joven y el tiempo me ha volado, se ha deslizado entre mis dedos como se desliza la arena seca de la playa cuando la cogemos, ha pasado todo como en un suspiro.
Aquí yo tenía 4 años y ya he pasado los 40, ainssss.

Cuando era pequeña tenía una percepción del tiempo distinta, los días eran largos, el invierno era lluvioso y duraba muchísimo y el verano estaba lleno de días muy largos, llenos de sol, agua del mar y comidas familiares bajo los manzanos. Nunca tenía esa sensación de que los días se esfumaban. 

Ya sabéis cuanto me gusta la Navidad, pues de pequeña me gustaba aún más, y desde Noviembre ansiaba con todas mis fuerzas que llegaran esos días, pero no llegaba tan deprisa como quería, aunque por otro lado me encantaba saborear los preparativos, iba con mis padres a comprar cosas a unos pueblos preciosos donde todo olía a leña y humo y me empapaba del ambiente. Y cada viernes, al salir de casa de mi abuela, con la paga compraba figuritas para el Belén, y las iba metiendo en una caja llena de emoción. 

Y cuando por fin llegaban las fechas tan esperadas las saboreaba a tope, preparaba la casa, si era pequeña escribía la carta a los Reyes y se la entregaba al paje y de mayor íbamos a ver la ciudad adornada, íbamos al cine, había cenas familiares, vamos, me daba tiempo a todo y cuando tenía que volver al cole tenía la sensación de haber disfrutado de unas largas vacaciones.

Durante la adolescencia y juventud el tiempo transcurría a una velocidad más o menos normal, no me iba tan despacio como en la niñez pero tampoco me pasaba rápido, los días de espera por acontecimientos especiales me pasaban despacio y los acontecimientos en sí pasaban más o menos rápido, pero podía saborearlos, no me pasaban volando, y tenía una noción del tiempo relativa, no me preocupaba.
Los míos son los dos que están juntitos y tienen el mismo tamaño, la otra niña andaba por allí,jejeje.


Cuando nacieron mis hijos el tiempo empezó a pasar más deprisa. 
Con la mayor los meses pasaban rápido, enseguida dejó de ser una recién nacida para ser un bebé risueño, pero los días se deslizaban a una velocidad moderada, un poco rápida pero moderada al fin y al cabo y el primer cumpleaños lo celebramos llenos de ilusión, con cierta pena porque la niña crecía deprisa pero nada más, sintiendo el paso del tiempo de una forma normal.

En cambio cuando nació su hermano, un año después, los días empezaron a volar. Con una niña de un año y un bebé de días el tiempo era una combinación de siestas, comidas y cambios de pañales, intentando buscar intervalos de tiempo para ser también un matrimonio, así que cuando nos quisimos dar cuenta estaba preparando el segundo cumple de la nena y primero de él.

Parece que fue ayer y ha pasado ya mucho tiempo.

Y poco a poco fuimos quemando etapas, los primeros pasos, las primeras palabras, el primer día de cole, los deportes, cumples con amigos, vacaciones, días de playa, días de nieve, cumpleaños año tras año y de pronto esos dos bebés que iban en su sillita y que podías abrazar sin parar se convertían en niños con autonomía que tenían amigos que los invitaban a un cumple, niños que traían deberes, que iban a fútbol, baloncesto, karate y natación, no todo a la vez claro, en distintas etapas.

Y para mí el año ya no empezaba en Enero, empezaba en Septiembre con la vuelta al cole, preparando libros y uniformes, y apenas acababa de preparar todos esos libros con olor a nuevo, y casi cuando volvías de acompañarlos en ese primer día a una clase con olor a  pinturas de madera y colonia Nenuco, casi casi ese mismo día estabas ya mirando los regalos de Reyes, y el primer trimestre escolar se pasaba en un soplo entre extraescolares, fines de semana intentando exprimirlos a tope y días de compras prenavideñas, preparar la función del cole con disfraces imposibles y de pronto,¡zas!!!! Ya es Navidad.

Y ahora ya son mayores.

Los años de primera infancia eran una locura de colas para entregar la carta al paje de los Reyes, Mercaplana, que es un salón de niños que hay en Gijón que está muy bien pero agota a los padres, o a los tíos porque estos últimos años también fui como tía y madre de Dios, reventé. 
Además estaban los preparativos de Navidad, la búsqueda del juguete imposible que se agota en todas partes, la Cabalgata y el hecho de entretener con mal tiempo a los niños que no tienen clase, así que entre uno y otro los días se acaban enlazando y cuando te dabas cuenta ya estabas en febrero preparando los disfraces de Carnaval, y en marzo preparando la ropa de Ramos. 

Luego llegaba Semana Santa y se pasa volando, intentando hacer muchas cosas con ellos para aprovechar su infancia, y en nada, casi en segundos, volvían al cole y ya estábamos preparando las vacaciones.

Los veranos con mis hijos han sido siempre maravillosos, pero nunca volvieron a ser los días largos de sol y playa de mi infancia, fueron días mucho más cortos, cada año los niños se hacían mayores y siempre te quedaba la sensación de que te pierdes cosas, de que se te escapan momentos que no puedes retener.

Y de pronto, sin previo aviso, volvía a estar preparando la vuelta al cole para volver a sentir el olor a libro nuevo y Nenuco como si la última vez que lo había olido hubiese sido ayer. 

Y de repente dejamos atrás el colegio y estamos preparando la selectividad, sufriendo porque no sabemos que carrera elegir y preocupados porque tememos que los nervios nos jueguen una mala pasada. 

Y yo no me lo puedo creer, con lo que he peleado por el pequeño, que al principio de su vida escolar tuvo algún problema.
¡Pero si cuando empecé el blog eran adolescentes aún pequeños!!!!! Y con todo lo que hemos vivido no me he dado cuenta de que se han convertido en jóvenes y ahora hablamos de Universidad.

Y es así, tal cual, tienes niños pequeños y un día te das cuenta de que quieren ir solos al cole, otro de que todos los chicos de la clase van a ir al cine y los han invitado a ellos también y al siguiente ya son adolescentes con sus penas de amor y sus vidas intensas.

Y ahí es donde me asusto de verdad, donde me paraliza el terror y me atenaza el miedo a equivocarme, pero poco a poco, siguiendo las lineas y señales que nos marca la vida vamos encontrando el camino. 
Y aunque se hacen mayores, de hecho se han hecho mayores, siguen contando con nosotros para muchas cosas, seguimos haciendo cosas juntos y porque quieren, nunca por obligación, y seguimos disfrutando de la vida.

Pero debo añadir que también creo que el paso del tiempo lo acelera la ausencia de algunas personas. Desde que mis abuelos no están nada ha vuelto a ser lo mismo. Soy feliz, claro que sí, y saboreo la vida intensamente, pero ellos no están, es así. Las comidas bajo los manzanos no son lo mismo, son los mismos vetustos árboles que siguen estando ahí, pero mis abuelos no, no pueden compartir con nosotros las risas a media tarde, ni el olor del atardecer, ni el murmullo de la hojarasca cuando acecha el otoño.
Y también se han quedado otras personas en el camino, mi prima con solo 35 años, de la que nunca hablo porque...porque no puedo, y las tías de mi madre, que acompañaron todas mis risas infantiles y que pintan mis recuerdos de esperanza.

*Y ahora(desde que escribí este post) se me ha ido también mi padre, ayyyy, y eso sí que marca el paso del tiempo y hay un antes y un después.

 Y mientras ayer aquel hombre me hablaba como si la vida hubiese terminado por la rápido que había crecido su hija no pude evitar reflexionar. 

Sí, la vida ha pasado rápido, nuestros niños han crecido pero siguen aquí, están bien y no lo hemos hecho tan mal. Los días vuelan, es cierto, pues lo único que podemos hacer es saborearlos, no tengo el Delorean de Marty Mcfly, pero tengo mi corazón lleno de recuerdos para viajar al pasado de vez en cuando, pero mejor aún es disfrutar el presente.

Quiero saborear la vida, pasar todo el tiempo que pueda con los míos, recordar a los que no están pero estar con los que sí están, ver lo bueno de la vida y sentir que la he disfrutado, y aunque ahora mis días de verano no sean tan largos y azules siempre tendré la sensación de que son cortos e intensos, lo cual también es bueno porque me llena de vida y me hace querer más y más...

Bueno, perdonad por este rollo, es un poco improvisado, escrito así sobre la marcha así que tal vez no me ha quedado muy bien, pero espero que os guste. Muchos besos, mil gracias por comentar y decidme, a vosotros,¿os pasa rápido el tiempo? ¿tal vez se desliza despacio? ¿Os asusta tanto como a mí? ¿Queréis el Delorean de Marty?

Sea lo que sea dejádmelo en comentarios o en el formulario de contacto que me hará mucha ilusión leerlo.
Besinossss y nos vemos mañana viernes.


36 comentarios:

  1. Buen día, el tiempo es una cuestión de medida que nos hemos puesto los humanos para racionalizar los cambios producidos a lo largo de nuestro día a día.. En otro lugar no es el mismo, ni tan siquiera en nuestro planeta..
    Ahora bien, si te refieres a nuestra vida en si, cierto es que cuando nos damos cuenta ya nuestros hijos son mayores, nuestros padres han envejecido..En cualquier caso, según estemos de ánimo un minuto puede ser eterno o en otro caso no..

    Un abrazo

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    1. Hola Suni.
      Si, es cierto que el tiempo como unidad de medida es más o menos lo que describes pero me refiero al tiempo de nuestra vida, a nuestros momentos y últimamente a mí se me ha esfumado.
      Un beso.

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  2. Al igual que en tu caso, mi percepción del tiempo cambió después de ser madre. Ver crecer a Camilo es un constante recordatorio de su paso. Ahora, me pasó particularmente después de los 35 que comencé a sentir que el tiempo puede ser problemático. Una sensación de urgencia, como si se me acabara el tiempo para "hacer ciertas cosas". Es una percepción absolutamente emocional, pero en ocasiones me asalta y me desconcierta. No fantaseo con el Delorean pero si existiera algo para "detenerlo" en ciertos momentos, me apunto. Besos!

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    1. Hola!!!!!!!!!
      Los hijos son unos cometiempo,jejejeje.
      Si, a vecs con detenerlo es suficiente pero el Delorean me permitiría recuperar a los que se me han ido.
      Besos.

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  3. La verdad es que yo pienso igual, el tiempo es una cuestión de medida que nos confirman los números del calendario, pero si lo mido por las fotos, las fechas señaladas y acontecimientos familiares, yo sí quiero un Delorean, pero también pienso que hay que disfrutar de cada momento que tenemos lo mejor y mas fuerte que podamos. Besos

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    1. Aqué si? Es que con el Delorean podría volver a vivir momentos tan buenos...
      De todas formas es lo que dices, hay que saborear el momento.
      Besitos.

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  4. Me tocas un tema que además estos días me está afectando mucho. Por un lado la alegría de ver crecer a mi hijo. Han pasado catorce años y ni me he dado cuenta. Por otro, el deterioro de mi padre día a día. Quisiera parar el tiempo por ello. Lo llevo muy mal, porque veo que su tiempo se acaba y no quiero que llegue ese momento.

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    1. Vaya Montserrat, lo último que quería era tocar temas sensibles.
      Te entiendo perfectamente con lo de tu padre, aunque no te imaginas lo que hubiera dado yo por tener hace unos meses una despedida, en mi caso fue de repente, en un momento está y al siguiente no y eso es muy difícil de asumir.
      Besos y mucho ánimo, intenta saborear el presente y de veras siento que sufras leyendo esto.

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  5. Es cierto que, una vez que cumples cierta edad, el tiempo pasa volando aunque no tengas hijos. Por eso hay que intentar saborear cada momento en la medida de lo posible.
    Sin embargo, yo no quiero el Delorean. Uno tiende a idealizar los recuerdos y me gustan así, idealizados. Un besote!!!

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    1. Siiii, hay que saborearlo.
      Yo el Delorean lo quiero para momentos puntuales, algunas cosas es mejor dejarlas como están porque ocurre lo que dices.
      Un beso guapa.

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  6. Es cierooo. Que rápido pasa el tiempo, y cuanto mas mayor te haces, más rápido. A veces haces balance y te dices: -"Pero como ha pasado ya un año!!!

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    1. Siiii, es que parece mentira, el tiempo se esfuma. Un besito.

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  7. Hola =)

    Creo que tenemos todos la misma percepción del tiempo. Cuando somos pequeños el tiempo cunde más, crees que los años pasan más lentos y como que has vivido más cada instante. Después pasan volando. Sin darnos cuenta ya estamos en una edad qué dices "¿cómo he llegado hasta aquí?". A mi me pasa con la carrera...cuando pienso que hace 4 años que la acabe y aún creo que hace sólo medio año :S

    En fin...es algo que no podemos detener, por eso mimo hay que disfrutar de cada momento.

    También me pasa algo que a mucha gente le pasa. Cuando era pequeña lo veía todo como más grande, y tenía el recuerdo de un lugar como más espaciado. Después, con el paso de los años he vuelto a ir a ese lugar y me ha parecido mucho más pequeño!!

    Un besico
    www.upciencia.com

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    1. Siiii, es que de repente los días se esfuman, ¿cómo puede ser si antes eran eternos?
      A mí me pasa igual con muchos sitios, al volver años después todo parece más pequeño. Un besín guapa.

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  8. Hola Gema. A mí me pasa casi lo mismo que a Montserrat Gracia. Constato el enorme "escalón" que hay entre mis padres, ya mayores, que quisiera yo que fueran eternos (pero ellos no quisieran serlo porque dicen que ya lo tienen todo vivido), y mis sobrinitos recién nacidos, que huelen a vida recién estrenada y que les queda todo por hacer.

    A mí particularmente me pasa el tiempo muy rápido, y no me gusta en absoluto.
    Hasta hace muy poco en mi cabeza siempre estaba el "cuando sea mayor....", y ahora es cuando me doy cuenta de que ya soy mayor .

    Me gusta saborear la vida minuto a minuto, y que no me vuelen los días, las semanas, las vacaciones, ¡todo!
    ¡Pararía el tiempo si pudiera! ;-)

    Besos, y me ha encantado esta reflexión.

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    1. Hola!!!! Lo de los padres es algo que suele ocurrir. Mi caso es distinto, mi madre aún es joven yu mi padre nos ha dejado de repente así que claro, esa sensación no la he vivido, he tenido un dolor muy diferente.
      Siiii, a saborearla a tope, ahora tienes dos tesoros que la van a enriquecer.
      Un beso.

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  9. Yo tengo la sensación que el tiempo pasa más rápido que hace años, no sé, pero es una sensación que compartimos mucha gente. Besitosss

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  10. Pues sabes qué Gema? Que a mi a veces me gustaría ver por un agujerito, una pequeña pincelada, un mini avance, de lo que va a ocurrir en mi vida... Porque el futuro me inquieta y me parece incierto, pero también es cierto que a partir de no se qué edad ni qué momento, mi vida comenzó a pasar a un ritmo vertiginoso y el tiempo comenzó a volar.... un besote.

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    1. Yo tengo la teoría de que es mejor no saber porque a veces nos asustaríamos demasiado.
      Yo antes de empezar con el blog tenía una buena vida, bueno, una vida normal, siempre he podido viajar un poquito, salir con frecuencia, comer bien, mis hijos iban a un cole decentito y de pronto, zas!!! la crisis nos dio de pleno. Si lo hubiese sabido me habría aterrorizado, en cambio cuando llegó no pude pensar y hubo que actuar.
      Afortunadamente todo tiene arreglo y las cosas se solucionan, pero creo que no habría podido vivir feliz los años anteriores sabiendo que iba a tener un bache tan grande y lo mal que lo íbamos a pasar en ocasiones.
      Y si llego a saber que iba a perder a mi padre no habría vivido para contarlo.
      Los padres se van antes, es ley de vida, pero no a la edad del mío y de repente, es algo que cuesta muchísimo asumir y a día de hoy lo sigo llevando fatal, así que si llego a saberlo de antemano habría sido como una eterna pesadilla.
      Lo que tenga que pasar podrás afrontarlo, deja que la vida fluya.
      Besos y vaya rollo te he contestado,jejeje.

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  11. Pues el tiempo pasa rapido dependiendo de la edad que tengamos, como muy bien dices, cuando somos pequeños pasa despacio, cuando somos adolescentes sigue pasando despacio y todo lo vemos muy lejos pero conforme vamos cumpliendo años todo va pasando más rápido, va ca cambiando y nos preguntamos como he llegados tan rápidamente hasta aquí, en tu caso veo que son 40, pero en el mío son 58!!! y bueno así es la vida dependiendo de la etapa que vivamos tiene una velocidad, pero a pesar de peso, personalmente no me asusta!!!!!


    Besos

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    1. Hola!!!!
      A mí no me asusta, pero confieso que me da pena, especialmente porque se van quedando seres queridos en el camino.
      Besos.

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  12. Me haces pensar en algo que me tiene preocupada y desconectada estos días. La salud de mis padres y lo rápido que crecen mis peques. A veces me encantaría detener el tiempo por un ratito al menos. Tú entrada está llena de ternura. Me ha encantado leerla. Besos

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    1. Me alegra que te guste y no le des demasiadas vueltas, lo mejor es aprovechar a tope, yo lo he intentado siempre y ahora más. Un beso guapa.

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  13. yo creo que el tiempo pasa volando y contra más mayor te haces más rápido pasa es una pasada pienso que pasar los 30 significa darte cuenta de todos esos cambios sobre todo por el deterioro de tus padres y porque ya te dejas de ver como una niña o niño y ya como un adulto con toda la responsabilidad últimamente le doy bastantes vueltas a todo esto cosa que antes no hacía pero creo que el cumplir años es lo que me hace replantearme el tema ya he llegado a la conclusión que todos creo que tenemos claro de disfrutar el día a día porque los días son irrepetibles únicos y la vida no es eterna besos

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  14. puerto por cierto gema ayer me pasaron un chiste muy gracioso por whatsapp y me acordé de ti era una fotografía de Regreso al futuro y cuando le habría ponía la fecha 10 de junio de 2015 jaja casi me da un patatús cuando lo vi

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    1. Jajajaja, Lo quiero!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Quiero viajar en el tiempo!!!!!!!!!!
      Tienes razón en lo que dices en el anterior comentario, a partir de cierta edad hay que aprovechar porque el tiempo se esfuma. Un besín y gracias por comentar.

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  15. Das en el clavo, yo al ver crecer a mi hijo y cada cosa neuva que aprende, me doy cuenta lo ràpido que se nos va el tiempo. Quiero aprovechar al màximo los momentos con èl, tomarmuchas fotografìas que de viejita me llene de nostalgia. En julio ya cuplirà su primer añito y yo siento que el reloj me lo està arrebatando.

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    1. Siii, aprovecha mucho porque el tiempo vuela. Ayyyy la nostalgia al ver las fotos es increíble, y aún no soy viejita, me imagino que entonces será enorme. Un beso guapa y a disfrutar que ya va para el añito.

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  16. Tengo esa misma sensación, por ejemplo las vacaciones de verano de niña eran larguísimas, y ahora? ahora se pasa el verano y no te enteras. Y con todo es igual.
    Hace tiempo leí una frase que venía a decir que cuándo eres madre los días son muy largos y los años muy cortos, y es cierto. Hay días que se hacen interminables por cansancio, por rabietas, por lo que sea pero cuándo te quieres dar cuenta ves que ha pasado otra semana y de verdad que ni te has dado cuenta. Es cómo muy rápido todo, da un poco de vértigo pensar en ello.
    Pero cómo dices, el tiempo afortunadamente pasa y nuestros peques están ahí.

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    1. Me ha encantado la frase, a veces ocurre tal cual, días eternos que nos agotan pero los años vuelan. Un besín.

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  17. Bueno, yo no tengo hijos y sin embargo mi sensación es la misma, que el tiempo vuela. Y más aprisa pasa conforme mayores nos vamos haciendo.

    Con cada nuevo aniversario de bodas mis marido y yo nos maravillamos de que ya hayan pasado 20 años (en esta última ocasión) desde que aquella tarde me sujetó el ramo de novia a la puerta de la iglesia para que yo pudiera recoger mi vestido y bajarme del coche con más comodidad. Eramos dos críos si nos comparamos con ahora.

    No sé en qué se nos escapa la vida, la verdad, pero el caso es que las Navidades y los veranos se suceden vertiginosos año tras año. Yo creo es señal de que se disfruta de la vida, por eso se nos hace cortita :)

    Una estupenda reflexión, Marigem. Como siempre piensas tú y nos pones a pensar a los demás, que es muy sano! jajajaja.

    Un besito, que tengas feliz noche de domingo!!

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    1. ¿A qué sí? A veces las navidades y el verano parece que van seguidos, es increíble. Un beso y eso quiero pensar, que estamos disfrutando.

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  18. Que entrada tan preciosa.
    El tiempo no sólo vuela querida, sino que lo hace a velocidad supersónica.
    Es una pena, pero a veces echas la vista atrás y piensas, por qué te vas tan rápido. Como bien dices, una vez tienes hijos (en mi caso sobrinos) parece que verlos crecer a ellos te hace ir más rápido aún a ti. Y cuando eras pequeño tú, el tiempo te parecía eterno.
    Lo que nos queda es disfrutar del momento, del presente, del ya. Porque el ya, dentro de un segundo será el antes y se habrá esfumado.
    Un besazo cielo

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  19. La infancia en la que todos los sueños son posibles todo se vive de distinta manera, después de adultos es una sucesión de etapas y los que no están se llevan parte nuestra y nos quedamos como un reloj al que se le agota la pila que no avanza y alrededor todo se detiene hasta que poco a poco volvemos al día a día.
    El otro día mi marido saco los álbumes de fotos y aun eres más consciente de lo rápido que pasa la vida.
    Un besazo

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  20. La infancia en la que todos los sueños son posibles todo se vive de distinta manera, después de adultos es una sucesión de etapas y los que no están se llevan parte nuestra y nos quedamos como un reloj al que se le agota la pila que no avanza y alrededor todo se detiene hasta que poco a poco volvemos al día a día.
    El otro día mi marido saco los álbumes de fotos y aun eres más consciente de lo rápido que pasa la vida.
    Un besazo

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