miércoles, 4 de febrero de 2015

Jueves reflexivo; dolor y ausencia.

Jueves reflexivo; dolor y ausencia.

Hoy mi hijo va a tocar con su grupo y tal vez lo hará fenomenal y volverán loco al público, o tal vez todo sea un desastre, pero toque bien o mal mi padre no lo verá.

Ayer mi hija hizo una exposición oral en clase y el profesor la felicitó. Cuando ella me lo dijo yo tuve el impulso de ir a contárselo a mi padre, pero no pude hacerlo.

Y todo porque se fue, nos dejó como siempre vivió, en silencio, sin molestar y evitando toda sonoridad.

Cuando recuerdo esos momentos, unas mil veces al día, me veo despidiéndome de él entre risas, era un ingreso sin complicaciones y nos reíamos de un percance que había tenido mi hijo, y pidiéndome unas fotos de cuando mi madre y él eran novios,porque quería enseñársela al compañero de habitación, y al día siguiente, cuando volví todo se precipitó.

Hay un poema de Bécquer que leía de niña, y que en el momento en que me dijeron que no había vuelta atrás, de una manera absurda volvió a mi mente. Os pongo las dos primeras estrofas porque lo tengo aquí, antes me gustaba leerlo.

Cuando me lo contaron sentí el frío

de una hoja de acero en las entrañas,

me apoyé contra el muro, y un instante

la conciencia perdí de donde estaba.

Cayó sobre mi espíritu la noche,

en ira y en piedad se anegó el alma,

¡y entonces comprendí por qué se llora!
¡y entonces comprendí por qué se mata.

No quería compartir esto con vosotros, el blog es un lugar para hablar de alegrías, pero esta semana ha sido dura, nos ha dejado mucha gente joven y hoy me he levantado con tanta pena, con tanta, que necesitaba hablar de lo que duele perder a los que quieres antes de tiempo. Y de repente, sin que tu corazón pueda entenderlo.

No hay consuelo para esta pena, pero si hay algo que mitiga un poco mi tristeza es haber podido saber lo querido que era.
Yo he acudido a muchos funerales, y he visto de todo, desde luego no son una fiesta y siempre hay pena, pero en el de mi padre vi llorar a gente que jamás había visto llorar. Recuerdo un momento en que en el tanatorio, con la sala llena de gente, se hizo un silencio y solo se oía llorar a la gente.

Él no tenía lazos de sangre con la gente del pueblo de mi madre, y esas personas, cuando fallece alguien de Gijón tienen por costumbre enviar a una o dos personas para representar al pueblo. Al funeral de mi padre, que hice en unas fechas malísimas y casi sin tiempo, vinieron todos, lograron encontrar un minibus y se presentaro allí y no os puedo decir lo que lloré al verlos, y sobretodo al oírles decir que por una persona tan buena todo lo que se hiciera era poco.
A pesar del poco tiempo que dimos a la gente se presentaron antiguos vecinos, amigos de la infancia, todos sus compañeros de trabajo, mis cuñados suspendieron un viaje solo para estar conmigo y para despedirse de él, la verdad es que no faltó nadie.

Y en ese momento eso me reconfortó un poco. Pero muy poco, y no puedo dejar de llorar. No volverá a venir a mis cenas especiales, no se reirá de  mis tropiezos y no le dirá a mi hija que le toque canciones para cantarlas.

¿Por qué me tuvo que pasar a mí? ¿Por qué tuve que irme dejando a una persona que se reía y volver algunas horas después a que me entregaran sus cosas en una horrible bolsa de basura?

Este sábado, cuando toda la ciudad se estremecía por la tormenta que nos asolaba yo sentía rabia y dolor al pensar que él está en algún sitio, en la nada, muerto de frío, y yo me he quedado sola.

Y lo peor es que cada vez que empiezo a levantar cabeza me encuentro a alguien que me da el pésame o mi madre recibe la tarjeta sanitaria que le habían perdido y que llevaba dos años reclamando.

Lamento de verdad escribir algo tan triste, hoy quería reflexionar un poco de educación y colegios, que esta semana he leído varios post y es un debate interesante, pero al levantarme y sentir esa ausencia en mi vida me he venido abajo.

Creo que mientras viva no voy a olvidar la cara de mis hijos cuando les dimos la noticia, ellos habían visto que estaba bien y no podían entenderlo. Ni nosotros tampoco.
Nadie se imagina lo triste que es ir en un coche a las cinco de la madrugada con otras tres personas, y que ninguna sea capaz de hablar,  y sentir solo suspiros y llanto contenido.

No quería centrar mi reflexión en su marcha, quería recordarle como era, siempre animándome y ayudándome, desviviéndose por sus nietos y participando en todas mis locuras.

Mi padre me dio una infancia absolutamente feliz, nos llevaba a muchos sitios, nos sentaba en sus hombros para ver la cabalgata, nos ayudaba a coger grillos, nos hacía barquitos de madera y nos acompañaba horas y horas en un río mientras mi hermana y yo hacíamos navegar los barquitos.

Recuerdo días de verano en la playa y en el pedrero, riéndonos y jugando, o la vez que se durmió en el cine viendo una reposición de Blancanieves.
Mi padre sabía hablar de política, de historia, de cine y de deportes, y tenía muy claras sus opiniones sobre el gobierno, sobre Podemos y sobre lo que estaba pasando.

Nunca faltó a un cumple de sus nietos, ni a un partido, ni a una función escolar, todo lo que ellos hacían le interesaba, y siempre le parecía bien. 

Y precisamente por eso, porque siempre me hizo sentir bien no soy capaz de quitarme la culpa, pienso que debía haber hecho que fuese antes al médico aunque él no me había dicho nada, pienso que tenía que haber pedido un tratamiento más fuerte, tal vez ...hay tantos tal vez.

Y también por eso no puedo dormir, y cuando duermo tengo tantas pesadillas que prefiero estar despierta, y aunque sé que esto se supera, los días se me hacen inusitadamente eternos.

No quiero entristecer a nadie, y estoy segura de que me voy a arrepentir de haber puesto este post, pero como los jueves lo hago sobre la marcha, qué mejor momento que ahora, de repente,  para compartir mi dolor que este, sin pensar.

Que nadie se preocupe que lo superaré, especialmente porque mi padre no habría soportado verme sufrir, lo sé, pero no puedo evitarlo, ahora mismo he tenido que parar varias veces porque estoy llorando y siento un vacío tan grande y una opresión en el pecho que no sé como calmar.

Antes de irme quiero dar las gracias a las cuatro únicas personas de la blogosfera que lo sabían porque me han animado mucho, Eva, Sandry, Inma y Yolanda y un beso enorme para Irene, que sin conocerla le escribí un email un día que estaba muy mal y me ayudó mucho, nunca podré agradecérselo lo bastante.

 Por cierto, es miércoles porque mañana no voy a ser capaz de actualizar.
Muchas gracias a todos por aguantar mis penas, y hoy si no os importa no contestaré a los comentarios, ahora mismo no me veo capaz, aunque intentaré leerlos. Si queréis podéis escribir en el  formulario de contacto, que nadie piense que me va a molestar, simplemente es que tengo un mal día.
Muchísimas gracias por leerme, y el viernes prometo venir con algo alegre porque como ya os dije el otro día, por mucho que llueva, por muchas tormentas que ahora tenga en mi corazón, aunque ya nada vuelva a ser lo mismo, aunque mi dolor vive acoplado a mí, a pesar de todo, mañana saldrá el sol.

31 comentarios:

  1. Los que te decían que no escribieras entradas tan largas, creo que no se referían a esto :D

    Besos

    38+3

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    Respuestas
    1. Conste que escribí este mensaje porque leí el título y no había texto.

      ¿Qué te voy a decir? La vida es una mierda a veces.

      Besos enormes

      38+4

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  2. Lo siento mucho Gema. Quiero que sepas que cuando escribí la entrada de los milagros de la ciencia también pensaba en animarte a ti, sabía que estabas mal y quería intentar animarte aunque no supiera el motivo.

    Sé que probablemente nada de lo que te diga te hará sentir mejor, pero necesitas tiempo, y con el tiempo aprenderás a vivir sin él y a recordar momentos bonitos y a sonreír mientras te acuerdas...

    Un abrazo muy grande

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  3. Gema, sé lo que es perder un ser querido porque mi madre murió con 52 años cuando yo tenía 21 y me constaba entender las razones.
    Pero puedo decirte que los nuestros nunca se van del todo. Que la primera resurrección corre de nuestra cuenta, porque hay una parte de tu corazón que él ocupa y ahí sigue vivo y que mientras tú sigas alimentando su recuerdo y ocupando su lugar en la misión que él realizaba en este mundo, esa vida suya seguirá siendo una realidad.
    Es cierto que se tratará de una realidad intangible, pero a ratos la sentirás mucho más fuerte y mucho más viva que cuando sabías que estaba cerca.
    Tienes un legado que mantener, un trabajo que llevar a cabo y un cariño que no vas a dejar morir.
    Por él, por su memoria, por todas las cosas buenas que aprendiste a su lado, tienes que seguir adelante.
    Llora, y llora todo lo que necesites, porque es el momento.
    Pero no dejes que la pena y el sabor salobre de las lágrimas te impidan seguir con la misión que tu padre empezó y de la que eres depositaria.
    Un abrazo fuerte

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  4. Gema, sé lo que es perder un ser querido porque mi madre murió con 52 años cuando yo tenía 21 y me constaba entender las razones.
    Pero puedo decirte que los nuestros nunca se van del todo. Que la primera resurrección corre de nuestra cuenta, porque hay una parte de tu corazón que él ocupa y ahí sigue vivo y que mientras tú sigas alimentando su recuerdo y ocupando su lugar en la misión que él realizaba en este mundo, esa vida suya seguirá siendo una realidad.
    Es cierto que se tratará de una realidad intangible, pero a ratos la sentirás mucho más fuerte y mucho más viva que cuando sabías que estaba cerca.
    Tienes un legado que mantener, un trabajo que llevar a cabo y un cariño que no vas a dejar morir.
    Por él, por su memoria, por todas las cosas buenas que aprendiste a su lado, tienes que seguir adelante.
    Llora, y llora todo lo que necesites, porque es el momento.
    Pero no dejes que la pena y el sabor salobre de las lágrimas te impidan seguir con la misión que tu padre empezó y de la que eres depositaria.
    Un abrazo fuerte

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  5. Se me saltan las lágrimas al leerte. No hay nada que agradecer, de veras que no.
    Es tu espacio y puedes (y debes) escribir de lo que se te antoje en cada momento.
    Ante situaciones así, poco se puede decir. Cualquier cosa vuelve a traer el recuerdo. Es normal. Es sano llorar.

    Hay unos versos en Eclesiastés 3:1-15 que me gusta repetirme y releerlo de vez en cuando, cuando los "porqués" me bloquean.
    Te pego sólo una pequeña parte:

    "Todas las cosas bajo el sol tienen un tiempo y un momento:

    Hay un tiempo para nacer y un tiempo para morir;
    un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado.
    Hay un tiempo para matar y un tiempo para curar;
    un tiempo para destruir y un tiempo para construir.
    Hay un tiempo para llorar y un tiempo para reír;
    un tiempo para hacer duelo y un tiempo para bailar.
    Hay un tiempo para arrojar piedras y un tiempo para recogerlas;
    un tiempo para abrazarse y un tiempo para separarse"

    Todo tiene su tiempo. No te sientas mal por tener días peores que otros. Probablemente llegue un momento (a veces es antes, a veces es después, no hay nada escrito ni hay que forzarlo) en el que sepas que siempre seguirás extrañando. Pero en el que todo duela un poquito menos. Probablemente todavía no es ese el momento. Y no pasa nada.

    Un abrazo muy fuerte

    Y gracias por haber confiado en mí, sin siquiera conocerme

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  6. Gema, cuanto lo siento por tí. Yo gracias a Dios tengo a mis padres, pero si recuerdo y siempre recordaré el día que faltó mi abuela Carmen, creo que fue el peor de mi vida y creí que nunca lo superaría. Ella era todo para mí, me crió y como era viuda desde que tenía 22 años y mi madre tenía 15 días cuando murió su padre, pues ella siempre vivió con nosotros tras casarse mis padres.
    Ahora aún después de tantos años, lloro algunas veces pero el tiempo hace que sea más llevadero y se sienta de forma diferente. Te reirás de sus recuerdos chistosos y sus gracias y lo verás de otra forma.
    Mil besos y mucho ánimo para ti y toda tu familia.
    MArita

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  7. Gema corazón, sabes perfectamente que nosotras te hemos dado ánimos desde nuestro más sincero cariño, no hace falta que nos des las gracias. La calidad humana está muy por encima de todo esto (aunque a veces encontremos a gente que no sabe lo que es eso). Leyendo tu entrada no he podido evitar que se me saltaran las lágrimas. Estoy un poco sensible esta temporada y antes de escribir este comentario he llamado a mi padre para preguntarle cómo le ha ido el curso hoy y si ha encontrado mucho hielo por la carretera (está haciendo un curso de trabajo). En esta vida lo único que nos llevamos son los momentos vividos y los recuerdos, por eso siempre se tiene que intentar disfrutar al máximo de los nuestros ya que no sabemos qué va a pasar mañana con nosotros.

    Mucho ánimo y sabes que puedes contar conmigo siempre que lo necesites!!!!

    Un besazo para ti y para los tuyos!

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  8. Lo siento mucho, mi padre murió de infarto, me avisaron al trabajo, recuerdo ese momento y ese dolor como si fuera ayer. Tienes que pensar que siempre estará en tu corazón. Un abrazo de los enormes y muchos ánimos.
    http://www.solaanteelespejo.blogspot.com.es/

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  9. Te entiendo más de lo que te imaginás. Mi blog es, entre otras cosas, una forma de superar el duelo por la muerte de mi padre. Tenía 35 años cuando murió y me sentí huérfana. Y en cada momento especial con mi familia siento su ausencia. No puedo decir más. Besos

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  10. Animo Mari, se por lo que estas pasando pero recuerda que todos venimos con un propósito y él para Dios ya lo cumplió, siempre te acompaña aunque no lo veas. Animo
    Te envío un gran beso y abrazo, cuentas conmigo siempre aunque esté lejos
    Besos amiga!!

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  11. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  12. lo siento mucho Marigem, nunca sé qué decir en momentos así sólo que te envio un fuerte abrazo y por favor procures dedicar muchos momentos a recordar esos momentos tan felices que compartisteis. Esos momentos los tendrás siempre, no todo el mundo puede decir lo mismo. Llora si lo necesitas, es bueno desahogarse y soltar ese nudo que tienes dentro y luego sientele cerca, porque yo creo que estará a tu lado siempre
    Me ha tocado vivir algo dificil también hace unos 15 dias, así que entiendo esa impotencia. Ahora que su presencia física no está reconforta llenaros de cariño y recordarle

    Un beso muy muy grande especialmente hoy

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  13. Hola Gema
    Lo que has escrito es muy bonito. Cargado de dolor, pero también repleto de cariño para alguien que siempre llevarás en tu corazón. Porque su cuerpo ya no estará, pero su espíritu vivirá por siempre. Mi padre tampoco está y sé que nunca se supera del todo, que hay que aprender a convivir con ese vacío llenándolo de ternura y amor, de humildad y respeto. Por la vida, por su memoria, por los que nos aman.
    Un abrazo largo, sintiendo latir fuerte el corazón, por todos los que echamos de menos y nos enseñaron tanto.

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  14. Hola Marigem, yo también he perdido a un familiar cercano hace poco y me cuesta mucho no acordarme de ella todos los días. El otro día en el tantorio una de mis tías decía que la pérdida de los padres nunca se supera pero el dolor se va mitigando. Hay que dejar que pase poco a poco el tiempo. Mucho ánimo y un beso muy fuerte!!!

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  15. Todas quienes hemos perdido a nuestros padres a veces también de forma inesperada!!! en muchos momentos hemos sentido una sensación de pena y vacío... pero así es la vida y tenemos que aprender a vivir con ello!!! mis padres eran unas personas muy alegres y siempre intentaron que vieramos la muerte como algo muy normal y sé que a ellos no les hubiera gustado verme triste por algo que siempre me inculcaron que eran normal así que como todos lo fui capeando lo mejor que supe!!!! por ellos!!!!


    Besos

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  16. Lo siento mucho Gema,no he perdido a mis padres pero puedo comprender el dolor tan grande por el que estas pasando,no hay nada que te pueda decir para aliviar tu dolor solo mandarte un beso muy muy grande.

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  17. Yo de pérdidas inesperadas creo que se un poco y si son de gente joven aún se más, así que te entiendo perfectamente y el poema lo describe muy bien....si te has sentido bien desahogándote me parece perfecto que lo hayas hecho, ante el duelo hay que hacer lo que nos venga en gana, tenemos derecho, pero sí que te diré algo, no dejes que la pena de la pérdida se quede en tí para siempre, ni tu ni los tuyos se merecen eso, nunca se puede olvidar pero tampoco debemos revivir el dolor, no nos hace bien, te lo aseguro.
    Animo en este día, y un beso muy muy fuerte

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  18. Vaya, es una pena que se vayan asi. Seguro que si, que los está viendo y animando.

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  19. No lo puedo leer hoy, me operan mañana

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  20. Hola linda! te deje una sorpresa en mi blog , saludos!!!

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  21. Bueno cuando te leí el otro día diciendo que andabas mal no me imaginaba esto, decirte que si tenias ganas de escribirlo bien hecho esta, sinceramente creo que te ayudara, por lo que entiendo es reciente, así que estarás pasando la fase de la rabia al principio cuesta mucho de aceptar , la tristeza duele y duele físicamente, yo los he perdido a los dos, a mi padre se lo llevo un cáncer en tres meses y mi madre al año siguiente decidió irse de este mundo por propia voluntad.
    Yo no soy nadie para dar consejos, ademas cada persona somos un mundo, pero mi consejo es que te tomes tu tiempo, el duelo lleva su tiempo y tenemos que pasarlo, no te hagas la fuerte para no abrumar a los que te quieren por que tarde o temprano el dolor aparece.
    Pero también llega el día que con toda naturalidad hablas de la persona que ya no esta, de que hubiera dicho, de lo que le gustaba una comida en especial, de tantas y tantas cosas,
    Un gran abrazo Gema , no me despido que me queda pendiente el post de los dibujos, cualquier cosa aquí me tienes.

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  22. Lo siento mucho, los que hemos pasado por esto entendemos lo importante que es expresar lo que se siente, aunque todo el mundo se empeñe en evitarlo.

    Muchos besos

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  23. Lo siento muchísimo, no te puedo decir más porque ahora mismo te sobra todo, pero aquí estamos vale? Un besazo!

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  24. Gema, te he leído con un nudo en la garganta, siento tu dolor y tu pérdida. Me parece muy bien que hayas publicado este post, al fin y al cabo nuestros blogs reflejan lo que somos y lo que sentimos, y me alegro de que lo hayas compartido. Ojalá estuviera ahora mismo a tu lado para darte un super abrazo y compartir tu llanto. Mil besos guapa.

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  25. No sabes lo que empatizo contigo Marigem. No te arrepientas de esribir esto. A veces necesitamos desahogarnos y la escritura es la mejor manera, es la mejor forma de enseñarle a la gente como nos sentimos de verdad. Me has hecho llorar a moco tendido. Pero no te preocupes, como bien dices esto se supera. Mi madre tamién murió demasiado pronto. Y es algo que siempre me va a doler. Además me queda un peso encima y es que yo estaba embarazada de mi primera hija, y ella no llegó a conocer a mis dos hijas. En fin solo me queda decirte que mucho ánimo para lo que nos queda por delante, y volver a repetirte que no no te arrepientas nunca de lo escrito. Un beso muy grande.

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  26. Lo siento mucho Marygem, de verdad. Todo mi apoyo y todas mis fuerzas. Un beso grande

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  27. Gema, primero decirte que, no me tienes que dar las gracias de nada; empatizo muchísimo contigo porque he vivido lo mismo. Siento tus emociones (es más he soltado lagrimillas ahora mismo al recordar...), tendrás tu proceso, tus avances y retrocesos, y sí...entiendo cuando dices.. que cuando estamos mejor, siempre viene alguien y nos lo recuerda ¡no te imaginas como me pasaba eso cuando recién falleció mi padre) Esté donde esté créeme estará contigo y muy orgulloso. Un besito gigante
    P.D: No te arrepientas de haber escrito esto, porque son palabras muy grandes, que salen del corazón

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  28. Hace casi once años que murió mi madre -parece imposible- y aún me sigue ocurriendo lo que dices: cuando sucede algo bueno, lo primero que pienso es en coger el teléfono para contárselo. Mi padre murió cuando yo tenía diecisiete años y mi hermano, mi único hermano, hace ya casi dieciséis años: murió muy joven. Cuánta ausencia. Pero, como dice Yolanda, sigues sintiéndolos muy cerca, como un cálido abrazo. Llega un momento en que sientes cómo te acompañan en tu alegría. Te mando un abrazo enorme, Marigem, y el deseo de que muy pronto puedas compartir esa alegría con quienes están a tu lado y con quienes, aunque se hayan ido, siguen de todos modos muy cerca de ti.

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  29. Marigem se que te faltaba tu padre pero nunca había leído este post. Cuando hay una pérdida de unos padres, madres, hermanos, tíos , primos y amigos muy allegados es triste y la pena es muy fuerte. Solo el tiempo va curando las heridas y nos va alejando mucho de los hechos. Pero el corazón es muy grande y allí se quedan para toda la vida, el recuerdo y el cariño. Solo hay que acostumbrarse a la muerte que siempre llega no lo dudes. Unas veces sin avisar y otras avisa y cuando hay mucho dolor, tambien deseas que Dios les ayude a morir. Bueno amiga un abrazo

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