martes, 16 de diciembre de 2014

De caídas y despistes varios.

Otro dibujo de mi hija, para ilustrar un poco las anécdotas.

Holaaaa!!!!!
¿Qué tal estáis? Parece mentira pero de nuevo es martes, y la Navidad ya va ganando terreno.
Antes de empezar cmo siempre os doy las gracias por los comentarios, sois maravillosos.
Hoy no sabía muy bien de que hablar, esto de actualizar a diario es lo que tiene, que los temas se agotan, pero tenía claro que quería que fuese algo divertido, algo alegre y que nos pudiéramos reír, ya que los jueves son reflexivos pues al menos los martes intentaremos que sean más graciosos.
Y se me ocurrió compartir con vosotros algunas de mis caídas.


Advierto que he editado porque me había quedado una entrada muy larga y voy a dividirla en dos partes, espero que os diviertan estas dos anécdotas y la semana que viene comparto las otras.

Empiezo aclarando que no es que me caiga  demasiado, pero cuando lo hago, lo hago a lo grande.
Ya en la entrada del martes pasado, (os dejo el link por si os apetece leerla. http://saldelapuro.blogspot.com.es/2014/12/de-anecdotas-y-locuras-varias.html ) pudísteis ver que de mis anécdotas varias acababan en caídas, no sé como lo hago pero me pasa de vez en cuando.
Algunas veces me he hecho daño, así que esas caídas ni las cuento porque no me parecen graciosas, pero otras afortunadamente se quedan en un susto así que os las cuento a ver si consigo que alguien se ría un poco y empieza la mañana lo mejor posible.

La primera caída que os voy a contar se remonta a mi adolescencia.
Yo iba al instituto en autobús, y en el mismo autobús que yo se desplazaban muchos chicos, algunos eran de mi mismo centro y otros de institutos de la zona, era un bus muy concurrido así que había colección de chicos guapos.
Recuerdo una mañana de primavera que había estrenado yo un pantalón requetechulo y un turbante(que no era un turbante, era una diadema ancha que me ponía con el pelo planchado...en fin).
El caso es que el autbús estaba abarrotado y yo vi a un chico que me gustaba sentado cerca de la puerta, así que para poder hablar me levanté bastante antes de mi parada con la idea de quedarme de pie cerca de la puerta y hablar, aunque fuese del tiempo.
Nada más levantarme el autobús tomo una rotanda que a día de hoy sigue siendo una curva muy muy cerrada y el bus se inclinó un montón y yo, que llevaba en la mano los libros y el estuche de lata que había traído de Holanda, del viaje de estudios, no tuve tiempo de agarrarme y en plena curva caí echada a la larga, más o menos a los pies del chico y los amigos.
Pero lo peor es que estuve en esa postura unos minutos porque era imposible levantarse en semejante curva, con el autobús ladeado. Y por si alguien no se había percatado de mi tortazo el estuche de lata se cayó a mi lado y se abrió, y todo el tiempo que estuve girando sonaba como un claqueo, abriéndose y cerrándose, haciendo cla-cla-cla.
Cuando el bus entró en una calle recta me levanté rauda como un rayo, cogí mis cosas(con las prisas perdí el boli y en clase me lo tuvieron que dejar) y me bajé tres paradas antes. Ese día tuve que atravesar sola y casi de noche porque era muy temprano, el inframundo de un barrio que yo no conocía, pasé un miedo que ni os digo, y todo por un guaperas de autobús.

La otra caída que os voy a contar sucedió más o menos un año después de esta. 
Yo siempre he sido una miedosa y encima con imaginación, y claro, eso te pone en situaciones absurdas.
Mi hermana y yo solo cogíamos el bus juntas un día a la semana, el resto del tiempo no nos coincidía el horario, y siempre que íbamos juntas nos pasaba algo.
Recuerdo una vez que según salimos del portal, justo cuando nosotras empezamos a caminar hacia la parada, siendo aún de noche, empezó a andar exactamente a la vez un señor que estaba leyendo un periódico, como en las pelis de asesinatos.
Yo lo vi y me entró una paranoia terrible creyendo que nos perseguía parapetado tras el periódico y le dije a mi hermana a gritos que corriera, y ante su perplejidad eché a correr como una loca sin mirar atrás. Asustadísima crucé la carretera sin mirar, afortunadamente no venía ningún coche, y no se me ocurre nada mejor que atravesar un jardín al otro lado de la calle. Por entonces los jardines estaban rodeados de una especie de arandelas metálicas, generalmente de color rojo, no sé alguna las recordáis.
Bien, en mi euforia por huir de mi asesino no vi el bordillo y me lo tragué, y caí echada(siempre caigo a la larga), resbalando y llenando mi precioso pantalón Levi´s blanco de verdín y algo marrón que no quise saber lo que era. Pero lo peor es que en el suelo le gritaba a mi hermana en plan melodramático que siguiese corriendo y se salvase ella, que no me esperase, cuando ella me miraba flipando desde la otra acera, porque ya no nos seguía nadie.
Nunca supe las intenciones de aquel hombre, pero no me gusta que me sigan de modo furtivo cuando salgo del portal. Y lo peor es que tuve que ir a clase porque a primera hora tenía un examen importante, aunque, eso sí, a segunda hora me volví a casa y a mi madre, obviamente no le dije la verdad, dije que había tropezado y se lo creyó.

Bueno, pues estas dos caídas son las que os dejo,  la del espía que se escondía tras un periódico y la de la rotonda maldita(como la odio, intento no pasar por ella nunca)
Espero que os hayáis reído, o al menos sonreído. Y vosotros,¿sois torpes o al contrario, jamás ponéis rodilla en tierra? Contadme, contadme, que yo también me quiero reír.
Un besín y nos vemos mañana, para pasar juntos el ecuador de la semana.


34 comentarios:

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  2. Cómo me has hecho reir jajajaja. Yo me he caído alguna que otra vez también... Tengo una caída bochornosa en clase de educación física y el día de mi comunión me tropecé.. y lo peor es que está grabado en video!!!!!!!

    Un besazo reina!

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    1. Jajajaja.
      ¿Sabes que mi hija también cayó en la Comunión y también está grabado? Es que todo lo malo se hereda, jejeej.
      Un besín.

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  3. Muy divertido tus relatos de la caídas y porque resultara siempre tan divertido el hecho de que una persona se caiga!!!!


    Besos

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    1. Jeje, gracias!!! Es verdad que cuando alguien cae nos reímos siempre, es inevitable. Un besín.

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  4. Jajajajaja ay que me meo con el asesino del periódico. Pues hija yo tuve una el sábado como para que me hubieran grabado. Lloviendo a mares salgo de casa para ir a trabajar, y cruzando el semáforo me doy cuenta de que el otro lado está inundado y el agua llega bastante más arriba de la acera. En vez de darme la vuelta sigo toda cabezona para adelante con los pies absolutamente chorreando y el agua que llegaba por encima del tobillo. Cruzo sigo andando un montón de hojas y más agua por el suelo y claro lógico y normal me terminé cayendo ecima de un gran charco (lo raro es que no me hubiera caído antes). El bolso se quedó flotando y se mojó todo lo que llevaba dentro (el móvil lo suelo llevar en el bolsillo del abrigo y se protegió). Tuve que volver a casa a cambiarme, en ese momento tenía ganas de llorar porque por nada del mundo yo queria salir de casa y me tenía que ir!!!! Llegué 10 minutos tarde y en taxi y me he resfriado un poco todo sea eso jajajajaja

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    1. Jajaja, no me explico porqué a veces soy tan paranóica.
      Madre mía que faenón!!!!! Al menos que se te cure el resfriado pronto. Besinos guapa y gracias por leerme siempre.

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  5. Jaja que bueno es muy divertido, feliz dia!

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  6. Jajaja!!! Qué buenos!! Como patosa profesional te entiendo perfectamente. Se pasa una vergüenza terrible pero, cuando pasan los años, se recuerda como algo gracioso. Un beso!!

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    1. Jejejeje,supongo que empatizaremos en nuestro patosismo, jejeje. La verdad es que ahora me río pero en el momento lo pasé fatal. Besos.

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  7. Gema. Estuve en la piscina cuidando mi espalda y por eso no vi la contestación a mi comentario. Eres un encanto, aunque a veces te atores y caigas con todo el equipo.
    Un abrazo fuerte.

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    1. Gracias!!!!
      Cuida la espalda que hay que cuidarse, y tú si que eres un encanto. Un besín.

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  8. jajajajjajjajaja...las caídas a veces juegan malas pasadas!!
    besotes

    http://unchicomasenlamoda.blogspot.com.es/

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  9. Ay, porfa... eres terrible! Yo la verdad que no tengo ni una caida para contar... puedo dar algún patinazo pero, no me caigo y mira que con todo lo que ando por el monte y nada

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    1. Ninguna caída!!!! Tú eres de record guiness, qué envidia!!!!!!!!11
      Besos.

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  10. Genial el post, yo tambien soy experta en caidas. Un beso preciosa

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    1. Gracias!!!1 Entonces seguro que sabes lo que sentí.
      Besos.

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  11. jajaja me parto contigo!! la de la rotonda que quieres que te diga, le puede pasar a cualquiera al ir de pie en el bus, pero la del asesino del periódico jajaj esa es de pelicula, si yo tu hermana me parto allí mismo de la risa jajaja . lo marrón seguro que era tbarro,
    Un besazo guapísima!

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    1. Jejejeje. Si, mi hermana cuando pudo reaccionar se partía. Y espero que lo marrón fuera barro, jajaja. Un besín.

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  12. Que bueno yo tengo una caida monumental en el metro fue bochornoso!!besos

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  13. Que bueno, y que situación mas rara. Yo no me hubiera bajado del autobus, la verdad es que me he caido tantas veces que ya no me da ni vergüenza. jejej.

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    1. Jejeje, yo hoy en día tampoco pero la adolescencia, ya sabes. Besos.

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  14. Creo que alguna vez escribí un post de caídas jajaja hoy me di un golpazo en la cabeza que lloré como si tuviera un hijo en la cárcel.

    Besos

    31+2

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    1. Jejejeje, tengo que leerlo, mañana lo busco.
      Ayyy, pobre, pero es que lo del hijo en la cárcel es muy bueno.
      Besis.

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  15. Jajajaja hay no puedo más... Muchas gracias por compartir tus caidas y hacerme recordar unas cuantas mías, eso es alegrar el día a cualquiera.
    Gracias de nuevo y un abrazo enorme!!

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    1. Jejejeje, muchas gracias Maribel, me alegra haberte traído buenos recuerdos.
      Besos.

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  16. ¡Jajaja!Es que en tus caídas a la larga" me he visto muy reflejada, porque yo soy muy chochona y aunque hace unos años que no me la pego, antes era de tropezar hasta con la raya de un lápiz. Mi padre siempre me ponía de vuelta y media porque nunca ponía las manos al caer, siempre me iba de boca contra el suelo.

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    1. Jejeje, es que a mí siempre me insisten en lo de las manos pero no me doy cuenta hasta que estoy en el suelo. Besos.

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  17. Ay madre, se me había pasado esta entrada y la he leído ahora. No me podía reír más! Yo jamás me río cuando alguien se cae, no me hace ninguna gracia que alguien se pueda hacer daño, pero tal como lo cuentas, es que hay que reírse!
    Yo soy de las que da mil traspiés, pero no me suelo caer. Es más, no recuerdo ni la última vez que me pasó, pero me da miedo caerme :S
    Muy divertido, un bsitoo

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    1. Jajajaja, si es que yo envidio a los que nunca caen!!!
      La semana pasada me caí en unos Chinos a lo grande(tengo pendiente contarlo en el blog) lo mío es muy habitual.
      Besinossss.
      Ahhh, yo soy de las que se ríen cuando la gente cae, sino se hace daño, claro.

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  18. Jajajajaja. ¡Eres tremenda! Yo también suelo imaginarme cosas raras... En fin, nuestra mente no descansa, jajaja.
    Anda que a tu guapo de autobús ya le vale. Podía haberte ayudado!

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