domingo, 23 de junio de 2013

Homenaje a mi gatita.


 Porque por muchos días que pasen nada llena tu ausencia, nos acordamos de ti cada día.

Una puesta de sol siempre es, en cierto modo, una despedida.

La entrada de hoy es diferente, es una de esas entradas que no quisiera tener que hacer pero como la vida, es inevitable. Este próximo jueves hará dos meses que se murió una de nuestras gatitas, y desde aquí quería rendirle un pequeño homenaje.
He querido hacerlo hoy porque seguramente el jueves estaré demasiado triste para escribir nada, así que allá va.
Los que tengáis mascotas seguramente me entenderéis y los que no tenéis espero que también, las personas a las que les gustan los animales seguramente podrán ponerse en mi piel.
Esta gatita llegó a nuestras vidas hace diez años. La sacamos de un albergue de animales y era adulta, llevaba allí más de tres años y nadie la quería porque era mayor y no un adorable cachorrito, así que se vino con nosotros.
Y desde el primer día nos llenó la vida de alegría.
Cada día desde el momento que puso sus patitas en casa fue una parte de la familia. Compartía con ella mis desayunos, y aunque sé que no es bueno que los gatos tomen leche y que para eso tiene su pienso esta gatita estaba acostumbrada a la comida "humana", hasta entonces no había tenido una vida muy fácil y comía de foma un poco diferente así que desayunaba una galletita mojada en café con leche, y cuando nos veía comer chorizo o nocilla, siempre nos pedía y le dábamos un poquito.
Cuando escribía en el ordenador ella se subía a mi regazo, y todas las carreras de Fórmula Uno de los últimos años las vio en las rodillas de mi hijo, y el fútbol en las de mi marido.
Era una gatita coqueta a la que le gustaba que la peinásemos, y limpia como ninguna.
Durante el tiempo que estuvo en nuestra casa intentamos que fuese feliz, aunque la verdad que fue ella la que nos hizo felices a nosotros.
El verano pasado le descubrimos un tumor y la operamos, y después de muchas curas diarias y de ponerle yo misma bastantes inyecciones estaba totalmente recuperada, volvía a pedir nocilla y café y seguía viendo la tele en nuestras rodillas. Pero a mitad de abril de este año, un año después de la operación, empezamos a notar que estaba cansada,comía poco y no jugaba ni pedía lo que comíamos nosotros. Y al llevarla al veterinario nos dieron la mala noticia, el tumor se había reproducido y se extendía.
Yo no tuve valor para sacificarla, decidimos esperar y solo la sacrificaríamos si veíamos sufrimiento pero en ese momento no me veía capaz de llevarla y dejarla para que la durmieran, me miraba como si entendiera y no pude. Nos dieron inyecciones para el dolor y la tuvimos en casa con nosotros. La verdad es que fue muy rápido y la pobre casi ni se entero, desde que fue al veterinario hasta que nos dejó pasaron seis días pero a pesar de que fue todo breve nosotros lo pasamos muy mal.
A día de hoy no podemos ni nombrarla por la pena y la angustia que nos entra, aunque no la olvidamos ni la olvidaremos.
De momento no soporto ver sus fotos,por eso no pongo ninguna,sé que más adelante podré hacerlo pero aún no soy capaz,pero para que vayáis conociéndola os diré que era preciosa, con unos ojos llenos de dulzura y un pelo suave y esponjoso.
Cada día la echamos de menos, supongo que eso siempe será así.
Bueno chicas, siento poner estas cosas tan tristes pero no quería dejar de acodarme de ella, que llenó de luz nuestas vidas. Un besito y prometo que la próxima entada será más alegre. Suerte a todas y os voy leyendo poco a poco.

30 comentarios:

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  2. Cuánto se pueden querer a las mascotas. No te imaginas cuánto te entiendo. Estáte segura que esté donde esté irá contigo donde quieras que vayas.

    Besitos wapa

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    1. Muchas gracias guapa. La verdad es que es muy duro que nos deen, se les echa en falta terriblemente. Un besito.

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  3. Hola, he llegado a tu blog de rebote, ni siquiera he tenido tiempo de leerlo, sólo esta última entrada en la que hablas de tu gatita. Te entiendo perfectamente, el día 14 de junio hizo un año que se murió mi perrita Kenia, y prácticamente la historia ha sido la misma que la de tu gatita. Así que sólo puedo decirte que hay que dejar pasar el tiempo y muchas lágrimas, y aún así se te seguirá haciendo un nudo en la garganta cuando la recuerdes. Ánimo para tí y tu familia.
    Irene

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    2. Hola Irene, gracias por leerme, siento mucho lo de tu perrita. Se pasa muy mal, el vacío es enorme. Durante el día ando muy liada y lo llevo mejor pero en casa todo me recuerda a ella, supongo que con el tiempo lo llevaré mejor. Muchas gracias por pasarte por aquí, un besito.

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  4. Hola guapa,

    A mi por desgracia también se me muerieron mascotas, que para mi fueron y siempre formaran parte de mi familia. Lo siento mucho.

    Un beso,
    Cristina♥
    http://blog-andcoffee.blogspot.com.es

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    1. Gracias Cristina, es duro pero al igual que tú la consideraba parte de mi familia e intento quedarme con lo bueno, los años que vivió feliz en lugar de seguir en el albergue. Un besín.

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  5. Pero qeu pena, pero la vida es asi. Yo tambien tengo mascotas y.. bueno prefiero no pensar en ello.

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    1. Gracias, ojala tus mascotas vivan mucho tiempo. Un besito.

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  6. Mi primera perrita se murió de pancreatitis hace casi 4 años y todos lloramos muchísimo, ahora la recuerdo con mucho cariño. Mucho ánimo!

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    1. Gracias guapa. Espero que con el tiempo los buenos recuerdos duelan menos. UN besín.

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  7. No sabes como te entiendo, mi gatita murió el 21 de Septiembre, tenia 15 años, desde los 3 meses de vida estuvo con nosotros, nos la trajimos a casa cuando solo llevaba un año de casada, para mi era como una hija mas, ella vio nacer a mi hija y como si de una hermana mayor se tratase cuando lloraba llegaba ella antes a la habitación. Ella se no fue sin avisar, una sábado por la tarde salinos a dar una vuelta y cuando volvimos la encontramos con espasmos la tuvimos una noche ingresada, pero era mayor su corazón no aguanto y nos dejo. Pero hay que seguir adelante, olvidárlas jamas.

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    1. Muchas gracias por leerme y siento mucho lo de tu gatita. Yo pensaba que con el tiempo iba a llevarlo mejor pero me acuerdo tanto de ella...es increíble lo que podemos llegar a querer a nuestros animales. Un besín.

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  8. Marigem, las mascotas forman parte de nuestra realidad cotidiana. Normalmente se conforman con lo que les damos y a cambio nos regalan su lealtad y su compañía.
    Es normal que cuando nos faltan las echemos de menos. Pero a veces ayuda tener u na nueva que la sustituya. Nunca ocupará su sitio, pero te aportará parte de la alegria perdida.
    Mil besos y ánimo para estos días

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    1. Hola guapa!!!! Yo tengo más mascotas, es realmente lo que hace más llevadera la falta porque como tú dices nunca sustituyen pero ayudan a superar esa pérdida. Muchas gracias por leerme, estoy bastante melancólica pero es que esta tormenta me ha traído muchos recuerdos. Un besín.

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  9. Te leo y no me cuesta nada ponerme en tu piel, ya sabes. Este post tiene ya más de un año pero aunque no me lo hubieras comentado, estaría segura tras leerlo de que no te olvidas de ella. Y es que quién olvida a estas criaturas que tanto nos ayudan en los malos momentos y tantas sonrisas nos sacan con su presencia en los buenos. Yo gatos nunca he tenido pero tuve una experiencia similar a la tuya con una perrita yorkshire que a sus 3 años de edad sufrió un accidente de hogar (sí, también) y la tuvimos que ingresar e intentamos salvarla mediante varias acciones y pagos pero de nada sirvió, se rompió la columna y ni se tenía en pie :( En fin es muy triste, como bien me dijiste las personas que los queremos tanto y nos aferramos a ellos como si fueran personas, grandes amigos, somos las únicas que sabemos qué se siente con su pérdida. Te mando un fuerte abrazo y espero que no tengas que hacer muchos posts de este tipo en un futuro. Tengamos suerte :)

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    1. Muchas gracias por leer el post. La verdad es que se pueden llegar a querer tanto que son un miembro más de la familia. Y sí, ojalá no tengamos que hacer más post de este tipo, me da mucha pena lo de tu perrita porque estoy segura de que tus accidentes son fruto de la mala suerte, en cambio hay personas descuidadas y que no se preocupan por sus animales y a esas personas nunca les ocurren estas cosas. Mucho ánimo guapa.

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  10. Cuando era pequeña siempre me llevaba animales a mi casa, desde que me independice he compartido mi vida con estos amigos peludos, once años mi perro, diecisiete mi gato y hasta una cobaya que nos duro siete años y medio, se pasa tan mal que mi marido no quería que entrara ninguno más.
    Al final lo convencimos y desde hace un año y medio volvemos a disfrutar de la compañía de un minino, es la vida cuando se ama se sufre la perdida y nunca los olvidas, forman parte de tu historia

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    1. La verdad es que nos dan tanto que no hay palabras para definirlo, pero yo lo he llegado a pasar fatal, y siempre te queda la sensación de que podías haber hecho más. Un besín y tu gato es monísimo, ya lo vi ayer, otro día pongo alguna foto de los míos. Por cierto, yo también tuve cobayas muy longevos y se les llega a querer un montón. Mil gracias por leerme.

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    1. Gracias Carmen, se quieren tanto. Ahora lo llevo mejor porque ha pasado mucho tiempo pero dejan un vacío enorme y me acuerdo mucho de ella. Un besín.

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  12. Te entiendo perfectamente. Mientras te leía vinieron también a visitarme mis recuerdos. El vacío físico, familiar, tangible,es imposible llenarlo, pero nuestro corazón siempre estará lleno. Un beso

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  14. Y perdona la duplicidad. Salí sin querer y pensé que el primero no se había publicado. Lo siento!

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    1. No pasa nada guapa. Y mil gracias por leerme, veo que me entiendes. Mil besos.

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  15. Hola guapa!! Pues aquí estoy sintiendo lo mismo que sentiste hace 2 años. Es increíble como se puede llegar a amar tanto a una mascota, estoy segura de que tu gata coqueta todavía está contigo mientras escribes en el ordenador y ve fórmula uno con tu hijo. Recuerda que ahora es tu ángel y cuidará de ti como tu lo hiciste por ella. Un beso guapa!!

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    1. Hola. Es que me imagino perfectamente tu dolor. La verdad es que intento imaginarme que está con nosotros, se les llega a querer tantísimo. UN beso guapa y gracias por comentar.

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  16. No puedo leer cosas así sin ponerme a lagrimear. Yo también cuidé a mi gatita hasta el final y le ponía yo las inyecciones para mitigar el dolor. La echo de menos, tengo su fotografía frente a mi cama, para no olvidar jamás a mi pequeña tricolor a la que adopté con tan sólo cuatro días de vida. Supongo que le salvé la vida... pero ella me salvó a mi también y el amor que me dio no lo olvidaré mientras viva. Un beso, Gema, gracias por compartir esta entrada conmigo.

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    1. Hola Chari!!!!
      Yo también sufro mucho con estas historias pero me alegra mucho saber que cuidaste tanto a tu gatita. Cuánto se quieren!!!!
      Y es cierto, ellas nos salvaron la vida a nosotras.
      Un besito.

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