domingo, 31 de julio de 2011

¿Qué puedo llevarle a mi amiga al hospital?


Mi amiga ha ingresado en el hospital,¿qué le puedo llevar?


   Hola, ¿qué tal ese veranito? Hoy os quería hablar de lo mucho que a veces cambia un regalo con una buena presentación. Eso vosotras ya lo sabéis, pero hoy me he acordado de un regalo que realizó un cambio espectacular cuando decidimos presentarlo de una manera más original.
    Hace aproximadamente un año, una amiga de mi hija tuvo que someterse a una operación de huesos, y estuvo ingresada en el hospital unos quince días.
    Todas sus amigas querían ir a visitarla, y el tema de conversación era siempre sobre lo que podían llevarle cuando fueran de visita. Unas querían llevarle revistas, porque la chica no podía levantarse de la cama y la lectura siempre entretiene, otras querían llevarle  un  librito  de  pasatiempos porque al parecer le  gustaban  mucho, otras decían  que lo mejor  eran  unos  bombones, y  al final no se  ponían de acuerdo y  seguramente  acabarían  llevándole  algo  repetido.
    Una de esas tardes,  mi hija  y  yo  estuvimos  hablando  y  llegamos  a  la conclusión  de  que  lo  mejor  era  hacer  fondo común  entre  todas  las  amigas  y  llevarle  un  super ”set” de  hospital.  Eran  siete  amigas,  así  que  decidimos  que con  5  euros  cada  una  se  podía  hacer  un  buen  regalo.  Y  lo  primero  que  se  hizo una  vez  reunido  el  dinero  fue  buscar una  manera  atractiva  de presentarlo. Al  parecer  el  color  favorito  de  la  niña  era  el  rojo,  así  que  se  fueron  a  un  bazar  chino  a  buscar  una  caja  grande  y  tres  pequeñas  en  rojo.  Después  de  buscar  encontraron  una  que  tenía dibujadas  mariquitas  en  rojo,  y  era  bastante  grande  y  además  tenía  tres  más  pequeñas  iguales.  En  una  librería  compraron  papel  pinocho  rojo  y  forraron  por dentro las  tres cajas con el  papel  para  que  no  se  mancharan.
  En  la  caja  grande  pusieron  dos  revistas  apropiadas  a  su  edad,  que  además  daban  un  regalito,  una  unas  gafas  de  sol  y  la otra  un  bikini.  Luego  metieron  dos  libros  de  pasatiempos  variados  y  para  que  quedara  más  bonito compraron un  bolígrafo  y  lo pusieron  al  lado.  Hubo  suerte  y  el  boli  tenía dibujadas  mariquitas,  lo que hace que quede mejor, pero  si  no lo  hay con  el mismo dibujo  no pasa nada, sirve uno que  tenga  el color predominante  en  la  caja.
   Por supuesto le metieron un peluchito para que le diera mucha suerte, y de nuevo pudieron conjuntarlo todo y encontraron uno con forma de  mariquita muy guapa y tierna.
   En  las  cajitas pequeñas, previamente forradas con papel pinocho, le metieron cosas de comer. En este punto es importante asegurarse de que el enfermo puede comer de todo, porque a mí me pasó con un sobrino que tuvo peritonitis y estaba a dieta así que los regalos solo pueden ser de leer o jugar.
   Como en este caso podía comer de todo, en una cajita metieron bombones de esos que se venden al peso, y en caso de no encontrarlos al peso a veces, en los supermercados hay cajas baratas, así que solo es cuestión de sacarlos de su envase original y meterlos en el nuestro. Bueno pues en una de las cajitas metieron los bombones, en otra caramelos y en otra unas pastas. Esto es lo que ellas hicieron, pero son solo ideas, siempre se pueden sustituir los caramelos, por ejemplo, por chicles o gominolas. Depende de lo que le guste a la persona que va a recibir el regalo.
      Las cajitas podemos dejarlas abiertas o si lo preferimos podemos cerrarlas y ponerles un lacito encima. Ellas lo presentaron así, cerradas, para que el interior fuera sorpresa y quedó muy bonito.
     Por último le pusieron un libro de una librería que tenemos aquí en mi ciudad que tiene unos precios más que razonables, y por dos euros con noventa y cinco encontraron uno de los que le gustaban a la chica que estaba ingresada.
    La verdad es que estos regalos se pueden presentar de muchas maneras, pero ellas lo hicieron de una forma que a mi me gustó mucho. La caja la dejaron abierta, con la tapa puesta por detrás de pie, así a la hora de cerrar quedaba como más armada. Y por dentro distribuyeron las cajitas pequeñas, el libro, los pasatiempos, el Boli, el peluche y las revistas, poniéndolo todo un poco de pie, y en la parte delantera, como les había sobrado dinero, le pusieron una tarjeta grande de esas que desean una pronta recuperación. Luego lo envolvieron todo con un celofán transparente que tenía dibujadas unas mariquitas en rojo. La verdad es que ellas tuvieron mucha suerte con lo de las mariquitas porque es un dibujo que se usa mucho para decorar y pudieron encontrarlo todo muy coordinado. Luego lo cerraron con un lazo rojo, en esta ocasión en lugar de ser de regalo lo usaron de tela, y justo en el centro de la lazada pusieron una flor de tela de peluche que tenía una carita pintada, y le daba al regalo un aire más informal.
    Al final, por la misma cantidad de dinero que tenían pensado gastar llevaron un regalo muy aparente, y por lo que mi hija me dijo, a su amiga le encantó. Es cierto que al presentarlo así todo parece más y mejor, y a quien lo recibe le encanta mirar a ver que hay en la caja. Y lo mejor es que la caja grande le sirvió para ir guardando los regalos recibidos durante los días que estuvo ingresada. Y la cara de la chica al ver aparecer a sus amigas cargadas con una caja enorme y con un envoltorio precioso fue para no perdérsela.
    Yo recomendaría que si alguna vez tenéis que hacer un regalo de estas características, y sobre todo sí sois varias personas, lo mejor es presentarlo así. Si en lugar de una chica joven se trata de una persona mayor podéis ponerlo en una cesta, y las revistas las compramos un poco más al gusto de esa persona, de cotilleo, de decoración, científica, de lo que sea. Y las cosas de comer, pues también a su gusto. A lo mejor en lugar de caramelos prefiere unas pasas o unas frutas confitadas, y el libro pues igual, según gustos. El envoltorio puede ser un poco más sobrio, pero yo creo que la tarjetita queda bien para cualquier edad. Y el peluche igual, a lo mejor en lugar de un peluche normal, a un señor podemos llevarle uno con el traje de su equipo de fútbol, y a una señora una muñeca de cara de porcelana de esas que imitan a las antiguas. Eso depende de la persona, pero aunque estemos regalando lo mismo que ya teníamos pensado, presentarlo así demuestra cariño, y demuestra que nos esforzamos para que el regalo les guste y para hacer más llevaderos los días de hospital. Y la caja o cesta pueden usarla para meterlos demás regalos que vayan recibiendo.
   Espero que os haya gustado mi idea, y como siempre os digo, soy toda oídos para recibir las vuestras porque pronto voy a empezar a dar regalos repetidos ya que se me agotan las ideas. Bueno, pues gracias a todas y hasta pronto. Besitos.

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